A esto se suma el conflicto salarial. Los gremios cuestionan que las actualizaciones otorgadas durante los últimos meses fueron establecidas de manera unilateral y sin una reapertura formal de las paritarias, además de ubicarse por debajo de la inflación acumulada.
Las entidades sindicales estiman que los trabajadores universitarios perdieron cerca de un tercio de su poder adquisitivo desde diciembre de 2023.
Según sus cálculos, para recuperar el nivel de compra de aquel momento sería necesario un incremento superior al 50% sobre los salarios actuales.
El deterioro afecta especialmente a los docentes con dedicaciones simples y semi-exclusivas, aunque también alcanza a quienes tienen cargos de dedicación exclusiva.
Advierten por la salida de docentes e investigadores
La situación salarial también genera preocupación por la migración de docentes e investigadores altamente calificados, especialmente aquellos con títulos de posgrado.
Desde el ámbito universitario advierten que la diferencia de ingresos respecto del sector privado y de instituciones del exterior está provocando un drenaje de profesionales, que puede repercutir en la calidad educativa y en la producción científica y tecnológica.
El conflicto se desarrolla mientras continúa demorada la aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario.
Frente a este escenario, los gremios no descartan profundizar el plan de lucha si no reciben respuestas concretas por parte del Poder Ejecutivo a sus reclamos por presupuesto y salarios.