Felipe Solá se trasladó hasta Tucumán y se mostró con el gobernador Juan Manzur, en un nuevo intento de convertirse en el candidato de unidad de todas las unidades del peronismo.

Felipe Solá se trasladó hasta Tucumán y se mostró con el gobernador Juan Manzur, en un nuevo intento de convertirse en el candidato de unidad de todas las unidades del peronismo.
“Con Manzur nos hemos puesto de acuerdo en que hay que apoyar el mercado interno, el trabajo, la producción y las economías que pueden exportar. La situación del país nos obliga a tener un proyecto común. La oposición debe unirse sin exclusiones”, advirtió Solá.
“Felipe es de una talla muy grande a nivel nacional, es un gran referente de nuestro espacio”, apuntó el gobernador.
Cercano al cristinismo –retomó su contacto con la ex presidenta después de años-, Solá no se resigna a ser el candidato de una facción y se acerca a los gobernadores, incluso a los que están lejos de los K, como Manzur (de hecho, el mandatario tiene en su provincia una disputa abierta con José Alperovich, que planea enfrentarlo desde la estructura K).