Eso sí, avisó que en “ningún momento hubo pedidos de pagos desmedidos ni intermediarios” por parte del Gobierno argentino. Y aclaró también que tampoco Pfizer pidió recursos naturales. Vamos con el textual: “Pfizer no tiene ningun interés en intervenir en los bienes del Estado. Esto incluye los recursos naturales, reservas del Banco Central, activos militares, estratégicos o culturales”.
Vaquer descartó así que lo que se le pedía a la Argentina haya sido algo excepcional o desmedido: “Estas cláusulas son consistentes en todo el mundo, incluyendo los 116 países en que firmamos acuerdos y estamos entregando vacunas”.
¿Descartó un acuerdo a futuro? No. Pero tampoco pudo ofrecer más precisiones: “Estamos dispuesto y trabajando en este momento para allanar un potencial acuerdo. Estamos en conversaciones con el Ministerio de Salud y la Secretaría Legal y Técnica”.
¿Cómo era el contrato que se proponía?
Según relató Vaquer en Diputados. El cronograma de negociaciones fue así:
“Estuvimos en conversaciones con el gobierno desde junio de 2020. Esta última mesa técnica en que estamos conversando en ideas concretas tomó velocidad en abril de este año”, aclaró Vaquer. No obstante al final fue categórico: si no se cambia la ley, no habrá Pfizer en la Argentina. ¿Hay margen político para cambiarla?