Hábil, Pichetto le puso paños fríos al acuerdo que el viernes tejieron el kirchnerismo, el Frente Renovador y parte del PJ Federal para ubicar en dos lugares vacantes del Consejo a Eduardo “Wado” De Pedro (por La Cámpora) y Graciela Camaño (por el massismo). Fue una jugada que le generó dolores de cabeza al PRO, porque hasta el radicalismo criticó la desidia de Cambiemos.
La jefa del bloque de diputados del massismo pidió "no mirar fantasmas donde no los hay".
Es el órgano que define y remueve a los jueves y fiscales.
El Consejo quedará integrado por 8 filo-oficialistas y 5 opositores. Como las decisiones se toman por 2/3 (es decir, se necesitan 9 votos) el oficialismo no tendrá mayoría automática en las votaciones y tendrá que negociar con la oposición.