Conviene recordar aquí el acuerdo firmado por el Banco Central de la República Argentina con el Banco del Pueblo de China con un "swap" de monedas que ahora trepa al equivalente a u$s 19.000 millones.
El primer entendimiento "preventivo" fue firmado en 2009 bajo la presidencia de Cristina Kirchner, pero en 2014 fue reforzado y llego a los u$s 11.000 millones aproximadamente.
Ese año y en 2015 se solicitaron desembolsos que permitieron al kirchnerismo pagar vencimiento de BODEN 2015 y reforzar alicaídas reservas del BCRA. En 2014, el Senado, y en febrero del 2015 Diputados, aprobaron la ley que ratifica los acuerdos de cooperación tecnológica con China y la construcción de una estación espacial en Neuquén. En diciembre último, Guido Sandleris firmó ampliación del "swap" a u$s 19.000 millones.
Faller le dedicó un párrafo a la estación espacial. "La presencia de China y las actividades en Argentina sobre las facilidades de seguimiento del espacio lejano son preocupantes". Agrega que "Beijing podría estar en violación de los términos del acuerdo con Argentina para sólo conducir actividades civiles y podría tener la capacidad de monitorear y potencialmente apuntar a actividades espaciales de EE.UU. y de aliados".
También se refiere a que firmas chinas como Huawei y ZTE han penetrado agresivamente en la región poniendo en riesgo la propiedad intelectual, datos privados y secretos de los gobiernos. "Si los gobiernos en Latinoamérica continúan incrementando el uso de los sistemas de información chinos, nuestra capacidad y deseo de compartir información sobre redes comprometidas probablemente menguará".
La estación china en Neuquén comenzó sus operaciones en abril del 2018. En el artículo de Foreign Policy se destaca que las fuerzas armadas norteamericanas están preocupadas porque el radar de la base se usaría para "recolectar información sobre las posiciones y la actividad de los satélites norteamericanos".