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La Jungla del Poder

¿Qué va a pasar con el mega-DNU? Las estrategias del oficialismo y la oposición para un verano caliente

El Gobierno apuesta todo al decreto de Javier Milei y dice que no va a dar marcha atrás. La oposición hace sumas y restas para intentar rechazarlo. Las alternativas.
por Pablo Winokur | 24 de diciembre de 2023 - 06:50
¿Qué va a pasar con el mega-DNU? Las estrategias del oficialismo y la oposición para un verano caliente

Milei de espaldas al Congreso. (Foto: Archivo) 

Tardó en arrancar, pero la semana que pasó empezó el gobierno de Javier Milei. Estuvo una semana metido en reuniones de gabinete en las que parecía que no pasaba nada. El miércoles debutó el protocolo antipiquetes y a la noche salió el decretazo. El Gobierno dice que es un éxito. Tengo mis dudas, pero lo vemos más adelante.

Volvió el Milei libertario, el que se había ido con el último tramo de la campaña; el que se había convertido en un liberal de guantes blancos y modos un poco más recatados. El decreto propone refundar el país y generar un nuevo tipo de sociedad, en base al ideario libertario. En esa ideología, el Estado es el "mayor enemigo" al que hay que "derrotar", según escribió Milei en su último libro “El Camino del Libertario”.

Milei volvió a darle la espalda al Congreso, como en su acto de asunción. La puesta en escena de aquel día fue mucho más que un gesto. El presidente no gobierna para ninguna casta ni escucha a otros factores de poder; gobierna para el pueblo, más específicamente SU pueblo, el núcleo duro de sus votantes.

El decreto ignora al Congreso. En ningún momento intentó negociar o consensuar nada con las otras fuerzas. Hasta ahora, apenas hubo unas pocas reuniones de los líderes parlamentarios de La Libertad Avanza con algunos jefes de bloque opositores para charlar cuestiones vinculadas al funcionamiento parlamentario. Nunca se sentaron a discutir los temas de fondo.

Desde el Gobierno tampoco lo charlaron con los diputados y senadores de LLA, según confirmaron fuentes parlamentarias a A24.com. La mayoría de los legisladores nunca habló personalmente con el Presidente.

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Javier Milei, durante la cadena nacional en la que presentó el megadecreto (Foto: archivo).

La Comisión Bicameral de Trámite Legislativo tiene que dictaminar ahora la validez o no del DNU. La Libertad Avanza no tiene ninguna prisa en apurar ese trámite.

Repasemos cómo funciona el asunto:

  • El Ejecutivo tiene 10 días para mandar el DNU al Congreso.
  • Ahí se tiene que reunir esta comisión bicameral, que va a estar presidida por un senador de La Libertad Avanza. El rol del presidente es clave porque es el que convoca a la reunión y maneja los tiempos del debate.
  • Esta comisión es la única que trabaja todo el año, aun cuando el Congreso esté cerrado.
  • La Comisión solo puede determinar la validez del decreto: ¿es realmente urgente y necesario? ¿se condice con lo que pide la Constitución para emitir estos decretos?
  • ¡Pero ojo! No importa lo que diga la comisión. Es apenas un dictamen. Después el tema pasa a los recintos y ahí se va a ver la única verdad.

¿Cómo va a estar conformada la comisión?

Son 8 diputados y 8 senadores. Este año le toca al Senado presidirla. En el caso de esa cámara, la distribución va a ser por grupo político: de un lado los 39 que son antiperonistas; del otro, los 33 peronistas/kirchneristas.

El presidente va a ser Juan Carlos Pagotto, abogado de La Rioja de La Libertad Avanza.

Así se van a distribuir:

  • 3 peronismo (aunque ellos reclaman 4)
  • 1 La Libertad Avanza
  • 1 UCR
  • 1 PRO
  • 1 Provinciales
  • 1 Cambio Federal (senadores aliados de JxC, pero sin pertenencia partidaria, que están a favor del decreto)

El senador que propondría Cambio Federal es Juan Carlos Romero (de Salta), un viejo zorro conocedor de todos los trucos y trampas de la política. El viernes salió a pedir que se traten primero los decretos viejos de Alberto Fernández que no se trataron. Son unos 100. Recién ahí se podría tratar del de Milei. Hay que ganar tiempo.

En Diputados, el presidente Martín Menem quiere aplicar una fórmula de “proporcionalidad” para el reparto de la comisión, que sería perjudicial para el peronismo.

Con esa fórmula quedarían

  • 3 para el peronismo
  • 2 para la Libertad Avanza
  • 1 PRO
  • 1 UCR
  • 1 Cambio Federal

Para aprobar el decreto se necesitan 8 firmas. El oficialismo tiene los suyos más los del PRO (5 en total); el resto, a negociar punto por punto.

A partir de que está el dictamen de comisión, el tema pasa a los recintos de Senado y Diputados, que debaten el DNU en forma paralela.

Pueden pasar tres cosas:

  • Si una sola de las dos cámaras (Senado o Diputados) ratifica el decreto, este ya queda vigente, de manera inapelable.
  • Si las dos cámaras lo rechazan, el decreto se cae.
  • Si una cámara decide no tratarlo, el decreto sigue vigente hasta tanto se reúna para rechazarlo.

Aclaración importante: la comisión puede funcionar en extraordinarias, pero el Congreso no. Es decir que para poder tratarlo en las cámaras sí o sí hay que esperar hasta el 1 de marzo. Hasta entonces, el DNU va a estar vigente.

Esa brecha, beneficia a todos. Al Gobierno, porque puede mostrar que tiene el control de la situación; a la oposición, porque se tiene que rearmar y todavía no se sabe qué va a hacer. Todos van a tratar de ganar tiempo, por ahora.

Asamblea Legislativa, proclamación de la fórmula Javier Milei, Victoria Villarruel. Foto Congreso..jpg

Para que el Congreso pueda tratar el decreto en Diputados y el Senado hay que esperar hasta el 1 de marzo (Foto: archivo).

PJ vs Kirchnerismo

El kirchnerismo se va a oponer tajantemente al DNU y va a intentar voltearlo. Habrá que ver también en qué tiempos. La estrategia de Cristina Kirchner siempre fue esperar a ver qué pasaba. No quiere aparecer ella ni su espacio como los que pusieron palos en la rueda. Cree que el plan económico de Milei no va a funcionar y la gente sola se va a terminar desencantando.

Por eso, hasta ahora solo vamos a ver de ella declaraciones mínimas; marcaciones pequeñas que no hacen al fondo de la cuestión. Axel Kicillof aparece como el opositor más virulento. El resto espera.

Algunos en el peronismo dicen que las cosas no están bien entre ella y Máximo Kirchner políticamente. Llamó la atención la foto que se sacó (y publicó) Cristina el día de la asunción de Kicillof. Se vio a Axel con su esposa, sus dos hijos y Cristina, que posaba casi como si fuera la abuela de la familia. Era, quizás, la foto tendría que haber tenido con Máximo y que nunca se sacó.

En el peronismo leen con atención esa relación, que puede marcar el flujo del poder en los próximos años.

Cristina va a marcar los tiempos de la oposición porque quedó como líder única del espacio, desde su porcentaje minoritario. No hay ningún líder capaz de hacerle frente. Casualmente, ella ya no habla más de proscripción.

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La foto que llamó la atención en el PJ. Dicen que la relación entre Cristina y Máximo, políticamente hablando, no es la mejor.

Sergio Massa había prometido que dejaba la política; después dijo que se iba hasta febrero. Apareció esta semana analizando las últimas medidas del Gobierno desde su histórico bunker de Libertador 850. Hablaron del “impuestazo”. No hubo grandes críticas al DNU. También se mostró en una reunión del peronismo bonaerense convocada por Kicillof.

Pero la llave está en los gobernadores peronistas. Muchos creen que el decreto es correcto y que puede ser beneficioso para sus provincias. Nadie lo va a decir. Habría que rastrear en las cuentas oficiales de los mandatarios a ver qué opinan. En muchos casos hubo sugestivos silencios: como Gerardo Zamora, Gustavo Sáenz, Raúl Jalil, Gildo Insfrán, entre otros.

Camino abierto.

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Sergio Massa reapareció y se mostró en una reunión del peronismo bonaerense convocada por Kicillof.

Adelante radicales; ¿y el PRO?

La llave del decreto la tienen los radicales. Porque el PRO lo va a apoyar casi todo en Diputados y en el Senado.

Entonces, a los 40 de La Libertad Avanza se le suman los 37 del PRO y algunos aliados más que no llegan a los 100 en total. Necesitan 129.

En el Senado son 7 y sumando al PRO y a Cambio Federal pueden llegar a 18; 20 si convencen a algún provincial. Necesitan 37. Están lejísimos, pese a las operaciones que intentan instalar desde la Casa Rosada.

La llave la tienen los radicales, que tienen su propia interna. Tienen 34 diputados y 13 senadores. El Comité Nacional -que encabeza Martín Lousteau- rechazó el decreto. Aunque dijo que estaría dispuesto a considerarlo si hay una “ley espejo” que permita debatir el tema en el Congreso. El Gobierno descartó la idea.

El tema es que un grupo de radicales que integran los gobernadores Gustavo Valdés (Corrientes), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Leandro Zdero (Chaco) no están tan de acuerdo. Creen que es más importante dar gobernabilidad y apoyar el cambio que oponerse. Hay que ver cuántos votos tienen. Va a haber un choque inevitable entre las posiciones históricas del partido y la idea de “cambio” (mezclado con pragmatismo).

En el PRO también hay algunas diferencias. Pero en todo caso son de forma y no de fondo. Hay acuerdo con el 90% del decreto. También los gobernadores piden una ley espejo.

La Libertad, ¿Avanza?

En la Libertad Avanza hay algunos reparos con el decreto. Hay varios que hubieran preferido una ley, aunque demore un poco más de tiempo. Todos se sorprendieron con la magnitud del DNU: no esperaban tanto. A24.com habló con los principales responsables de la estrategia parlamentaria del Gobierno. Ninguno conocía la letra chica del decreto ni de la ley ómnibus que van a mandar al Congreso. El hermetismo es total.

No tengo ningún texto”, reconoció Martín Menem en una charla con este medio Algo del tema se habló en las reuniones de gabinete. Pero no demasiado. ¿De qué se hablará en los interminables encuentros que se hacen todos los días?

Igual lo defienden. “Es una obra de arte maestra, desregula todo para que la economía arranque. Necesitamos ir al déficit cero en lo fiscal y en la balanza de pagos. Necesitamos que se pongan en marcha, vengan inversiones y genere trabajo”, asegura uno de los principales senadores del bloque.

Algunos creen que este DNU es una estrategia para negociar mejor y avanzar con la desregulación de la economía. Es no entender la cabeza de Javier Milei. Él insiste en público y en privado con una idea: “La victoria en la guerra no depende de la cantidad de soldado, sino de las fuerzas que vienen del cielo”.

Milei es -en su cabeza- un elegido. Y el fin justifica cualquier medio. El Congreso es apenas un obstáculo en ese camino. Si tenía alguna duda, Macri se la ratificó. El expresidente insiste en que hay que evitar pasar por el parlamento.

Y quizás ese es el mayor miedo que tienen los actores de poder en la Argentina, que en esencia son ultraconservadores. Algunos temen las consecuencias de lo que pueda pasar si le rechazan el mega-DNU. Por eso, mejor que avance y esperar a que la propia opinión pública pida (o no) otro cambio.

Hay que esperar que pase el verano, diría Alsogaray. Por eso, nadie va a apurar nada.

La idea de una nueva sociedad está en marcha y todos están esperando a ver si funciona o no. El tiempo va a decir la posta. Hay que ver si los bolsillos y la paciencia de la gente aguantan hasta que la economía se estabilice y se puedan ver los frutos de sus políticas. Milei ya avisó que para eso se necesitan dos años.

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