Mientras tanto, del otro lado del conflicto, algunos gremios docentes festejaron la decisión adoptada por el presidente Alberto Fernández. Jorge Adaro, secretario general adjunto de la Asociación de Docentes de Enseñanza Media y Superior, manifestó en Radio Metro: "Nosotros vemos bien las medidas de ayer; de hecho habíamos determinado una medida de fuerza con un paro muy importante en la Ciudad de Buenos Aires y en el conurbano pidiendo la suspensión de la presencialidad".
Consideró que "esto debe ir acompañado de otras medidas para que efectivamente la suspensión de la presencialidad tenga un contenido y una dirección" y que se debe avanzar en la vacunación de los docentes.
Ayer, Mariana Scayola, secretaria general de Ademys, también había celebrado la resolución del Presidente: "La docencia siente esto como un triunfo, la situación era extremadamente grave. Seguimos adelante con los reclamos que acompañaban ese pedido de suspensión, la necesidad de avanzar con la vacunación y salarios".
Por su parte, Alejandro Bonato, de UTE, dijo: "En este momento estoy de acuerdo con que no haya clases presenciales. Lo que estaba sucediendo no eran clases, era un mamarracho. La pedagogía necesita continuidad. Tenemos 700 docentes contagiados en la Ciudad de Buenos Aires".