Con la confirmación de Osvaldo Giordano en el cargo de director ejecutivo de la ANSES, quien sucederá a Fernanda Raverta, la consultora IDESA publicó un informe en el que afirma que "el sistema previsional no necesita ajuste sino orden".

Con la confirmación de Osvaldo Giordano en el cargo de director ejecutivo de la ANSES, quien sucederá a Fernanda Raverta, la consultora IDESA publicó un informe en el que afirma que "el sistema previsional no necesita ajuste sino orden".
Para los analistas no se debe "caer nuevamente en la tentación de aplicar ajustes para lograr impactos de corto plazo sino revisar las reglas jubilatorias para que en el futuro sean cumplibles". En ese sentido afirman que "las soluciones pasan por el ordenamiento previsional". Esto implica, por un lado, "respetar los derechos adquiridos de los actuales jubilados" y, a su vez, "adaptar las normas previsionales para que sean cumplibles en el futuro", de esa forma los trabajadores activos tendrán también previsibilidad sobre cuáles serán sus derechos cuando lleguen a la edad de retiro. ¿Cuáles son las medidas que se proponen en el informe de IDESA?
Según la consultora, a fin al futuro titular de la ANSES -Osvaldo Giordano-, el ordenamiento previsional "implica involucrarse en temas mucho más complejos que el tradicional ajuste". Entre otros, las medidas que sugieren necesarias de tomar son:
Con estos cambios, se afirma en el informe que "el gasto previsional puede estabilizarse en los niveles actuales en la próxima década".
En otro estudio realizado por IDESA, sobre el régimen general del SIPA (es decir, sin incluir regímenes especiales y diferenciales), se determinó que si se mantienen las actuales reglas jubilatorias, el comportamiento del gasto previsional sería el siguiente:
Estos datos muestran que, aun recuperando el crecimiento económico (las proyecciones asumen un crecimiento de 3% acumulativo anual), con las reglas previsionales actuales el gasto previsional tiende a crecer, aun suponiendo que no se siguen renovando las moratorias. "Esto colisiona con el propósito de tener un Estado solvente para eliminar la inflación y promover el crecimiento económico. Por eso, cambiar la tendencia del gasto previsional es un tema estratégico", afirman en la consutora y agregan: "Al lograr que el gasto previsional no siga creciendo y que simultáneamente aumente la equidad (igual tratamiento a iguales condiciones), es un paso clave hacia un sector público ordenado y sustentable".
El denominado Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) está concebido como régimen general, pero en su interior operan regímenes especiales con beneficios superiores y regímenes diferenciales con menor edad de retiro. En paralelo al SIPA, y con escasa articulación, operan 13 cajas provinciales, 29 cajas municipales, 82 cajas de profesionales, 2 cajas de bancos públicos y cajas complementarias. En general, las cajas que no pertenecen al SIPA tienen reglas más beneficiosas y, dentro de ellas, también hay regímenes especiales. La suma da como resultado cerca de 240 regímenes que pagan unas 10 millones de jubilaciones y pensiones.
Esta fragmentación "produce información dispersa e insuficiente, tratamientos diferentes para personas en iguales situaciones, arbitrariedades y litigiosidad masiva", describe el informe de IDESA.
Además, hay que tener en cuenta que los beneficios jubilatorios son derechos vitalicios cuya actualización está protegida en la Constitución argentina, lo que significa que las decisiones que se tomaron en el pasado generan compromisos fiscales en el presente. "Con el ordenamiento previsional se pueden mejorar los resultados a futuro", aseguran los analistas.