En medio de los festejos por el lleno absoluto de la segunda presentación, de las cuatro pautadas, del Duki en el Estadio de Vélez Sarsfield anoche se produjo un momento más que tenso cuando el trapero fue golpeado en su cabeza de manera inesperada.

En medio de los festejos por el lleno absoluto de la segunda presentación, de las cuatro pautadas, del Duki en el Estadio de Vélez Sarsfield anoche se produjo un momento más que tenso cuando el trapero fue golpeado en su cabeza de manera inesperada.
Lo cierto es que cuando todo era una fiesta este viernes, y el estadio se venía abajo al grito de "Duko", de repente un fan pegado al escenario arrojó un vaso de agua que dio en la cara de Mauro Ezequiel Lombardo, tal el verdadero nombre del Duki.
Así, la inmediata reacción del líder del trap en Argentina fue clavarle la mirada serio al divisar al atacante por unos segundos, lo que por un momento hizo pensar que podría generarse una gresca. Pero afortunadamente, el Duki optó por darse la vuelta, en medio del ruido de los fuegos artificiales, e irse hacia el lado izquierdo del escenario.
Y tras limpiarse la cara con el brazo derecho, el novio de Emilia Mernes se limitó a saludar a su publico al grito de "Les mando un beso a todos, guachos los amo. ¡Buenas noches, cuídense!", olvidando el mal momento que casi estropea su gran noche.
Emilia Mernes y Duki se vieron envueltos en rumores de crisis hace a mediados de año lo que motivó un furioso descargo del cantante nacido en el barrio porteño de Almagro vía Twitter.
Lo cierto es que el 24 de junio pasado el cantante cumplió 26 años y fue sorprendido por un costoso regalo por parte de su novia. “Bueno, entré a mi habitación y tenía un regalito de la más preciosa”, comentó Duki en un video que compartió en sus historias de Instagram.
Se trata de un un chaleco de plumas marca Moncler en un color muy llamativo valuado en unos mil dólares. Duki suele utilizar chalecos y se mostró maravillado con la sorpresa.
“No, te volaste mal, tarada”, reaccionó el cantante al ver tamaño regalo. Entre risas, su novia lo corrigió al instante: “No, ¿cómo tarada?”. Y él insistió: “Te re volaste, te amo”.