Y un día Beto Casella y Eduardo Feinmann pusieron un manto de piedad en su pelea y se fundieron en un abrazo. Los conductores después de pelearse ferozmente al aire, se juntaron y se abrazaron, como símbolo de paz entre ambos.

Y un día Beto Casella y Eduardo Feinmann pusieron un manto de piedad en su pelea y se fundieron en un abrazo. Los conductores después de pelearse ferozmente al aire, se juntaron y se abrazaron, como símbolo de paz entre ambos.