Sin embargo, lo peor llegaría después. Lejos de aceptar la decisión, el ex River y Estudiantes encaró al árbitro para reclamarle con vehemencia y, antes de retirarse, realizó el gesto de las manos que habitualmente se interpreta como una acusación de "robo".
La situación escaló rápidamente. Pérez se dirigió luego hacia la zona donde se encontraba el cuarto árbitro, continuó con los reclamos y terminó insultando mientras era contenido por compañeros e integrantes del cuerpo técnico, que debieron intervenir para evitar que el conflicto pasara a mayores.
Su conducta quedó registrada por las cámaras y ahora podría agravar la sanción que reciba una vez que el Tribunal de Disciplina analice el informe arbitral.
Tras la larga interrupción, el penal volvió a ejecutarse y esta vez Lautaro Gordillo no falló, marcando el único gol de la noche para darle la victoria al conjunto salteño.
La derrota golpeó especialmente a Enzo Pérez, quien atraviesa una etapa muy particular de su carrera. Hace apenas unas semanas regresó a Deportivo Maipú, el club donde dio sus primeros pasos como profesional, luego de rescindir su vínculo con Argentinos Juniors.
Con este encuentro, el volante de 40 años alcanzó los 741 partidos oficiales en clubes y sumó la séptima expulsión de su carrera. Sin embargo, pocas veces había protagonizado una reacción de semejante magnitud.
Ahora, todas las miradas están puestas en el Tribunal de Disciplina, que evaluará el informe del árbitro y las imágenes del episodio para determinar el castigo. La expulsión ya está confirmada, pero los insultos, los gestos y el fuerte enfrentamiento con la terna arbitral podrían traducirse en varias fechas de suspensión, un golpe sensible para Deportivo Maipú en plena pelea por mantenerse en los puestos de clasificación.