La autopsia estableció que la niña murió por asfixia obstructiva. Sin embargo, la fiscalía continúa con distintas pericias para establecer si se trató de un accidente o si hubo intervención de terceros.
En ese contexto, las sospechas se centran sobre la madre debido a un antecedente judicial. Años atrás, Sosa fue investigada por la muerte de otras dos hijas en circunstancias similares, aunque en aquel expediente fue absuelta por la Justicia.
Lucía Sosa, la madre investigada por la muerte de una nena de 2 años en Villa Gesell, fue detenida este lunes durante un operativo policial realizado en esa ciudad balnearia. (Foto: captura de pantalla)
Un testimonio que podría aportar datos a la causa
En las últimas horas también tomó relevancia la declaración de uno de los hijos mayores de la mujer, quien cuestionó públicamente el accionar de su madre y reclamó que la investigación avance.
Además, el hermano de 4 años de la víctima, que se encontraba junto a ella al momento de los hechos, será sometido a una Cámara Gesell. Los investigadores consideran que esa medida podría aportar información de interés para reconstruir lo ocurrido.
Por el momento, la causa no registra imputaciones por homicidio. La Justicia continúa reuniendo pruebas para determinar qué sucedió con la niña antes de definir nuevas medidas procesales.
El antecedente judicial
La investigación por la muerte de la nena de 2 años en Villa Gesell volvió a poner en foco un caso que años atrás generó un fuerte impacto en Mar del Plata. En 2018, la Justicia absolvió a Lucía Sosa y a quien era su pareja en ese momento en el juicio por la muerte de Yazmín, una bebé de 11 meses que había fallecido en 2016.
Luego de aquel hecho, ambos dejaron la vivienda donde vivían y permanecieron varios días sin ser localizados hasta que finalmente se presentaron ante las autoridades. Durante la investigación estuvieron detenidos cerca de dos años y sostuvieron en todo momento que no tenían responsabilidad en el caso.
En ese proceso judicial también se incorporó el análisis de otro episodio ocurrido en 2013, cuando una hija de la mujer de apenas seis meses murió en circunstancias que también fueron investigadas.
Tras evaluar los distintos informes médicos incorporados al expediente, los jueces Juan Manuel Sueyro, Mariana Irianni y Fabián Riquert determinaron que no existían signos de lesiones traumáticas ni evidencias de abuso sexual. En consecuencia, atribuyeron ambos fallecimientos a complicaciones respiratorias y resolvieron absolver a los acusados.