No caben dudas de que las palabras de Fulop, acaso sinceras, las dijo en tono de broma. Más allá de la dureza de sus conceptos, lo que quiso es manifestar cuánto extraña a su hija.
No obstante, la confesión puso al crack argentino en la mira de las revistas del corazón y también de la prensa especializada en fútbol, que reprodujeron el “lo odio” con grandes titulares.
"Hace poco cumplieron un año de relación y, francamente, inicialmente cuando ella se vino, pues quería matarme. Cuatro meses sin verla fue mucho. Fue una fase pesada", declaró la intérprete, en un esfuerzo por explicar sus sentimientos y poner punto final a la polémica. Paulo y Oriana, pasaron del escándalo y siguieron comiendo perdices.
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Oriana Sabatini Paulo Dybala