Abordada por la periodista sobre si cree que ya no será la misma una vez que logre superar este momento crítico, Adabel fue contundente: “Cuando una tiene un cambio tan profundo, ontológico, no vuelve atrás. Es como aprender a leer. Estoy recibiendo ayuda por parte de mi coach, Samual Stagmateas, y haciendo terapia cognitivo-conductual. También estoy escribiendo un libro, una autobiografía acerca de lo que me ayudó a salir adelante y qué herramientas usaría hoy, habiendo estudiado”.
Adabel Guerrero: “La maternidad me ayudó a resignificar un montón de cosas"
Cuando la conductora le preguntó cuánto influyó su historia familiar en su momento presente, Adabel respondió: “La maternidad me ayudó a resignificar un montón de cosas. Mi mamá se quedó sola con dos hijos y se llevaba muy mal con mis abuelos; mi abuelo paterno era golpeador. Mi mamá era docente y cuando tuvo problemas con el alcohol y la depresión, la pasaron a tareas pasivas, a la biblioteca. Después la jubilaron por incapacidad. En casa había muy poco de lo que te puedas imaginar. Pero yo, cuando estoy mal, pido ayuda, porque el bienestar de mi hija es mi prioridad. Mi mamá no pudo consigo misma, sus hijos no fueron suficiente para que ella hiciera todo lo posible. Ese es mi dolor”.
Ante la consulta de Kämpfer sobre el rol de su padre, la bailarina se sinceró: “Nunca voy a saber por qué se fue. Mi mamá decía una cosa y mi papá dice otra. A él no le voy a perdonar que se haya distanciado de sus hijos, al margen de los problemas que pudo haber tenido con mi madre. Él tendría que haber luchado por nosotros, pero se fue a vivir a Estados Unidos y nos veía solo dos días al año. Hace un tiempo le pedí un acercamiento, porque quería que mi hija tuviera un abuelo, pero no hubo interés de su parte”.