El conductor también sumó su versión: “Estaba en casa viendo el programa y, cuando arranca La Voz Argentina, cambio a Telefe. No vi nada. De pronto me empiezan a llegar mensajes preguntando si Momi estaba bien. Entro a Twitter y era tendencia”.
Según explicó Talledo, todo comenzó cuando una participante llamada Nina mostró una acrobacia. “Le dijimos ‘a ver vos, vieja, competí con Nina’. Y Momi estiró la pata y se abrió de gambas. Se le revolvió todo el guiso. Yo rezaba que no me agarren náuseas. Encima, a los 30 segundos, empezó a llegar el vaho”.
Actualmente, Momi Giardina se encuentra en buen estado de salud, aunque prefirió ausentarse momentáneamente de Luzu TV para evitar otro episodio similar.
Momi Giardina habló del momento más difícil de su vida: "Mi hija me abrió los ojos"
Momi Giardina se abrió como nunca antes y compartió uno de los capítulos más duros de su vida: su lucha contra la depresión. Alejada de la risa y la energía que suele transmitir en sus redes, la artista confesó que vivió una etapa donde todo le resultaba vacío y apenas encontraba fuerzas para levantarse.
Ese gran dolor se desató luego de su separación de Esteban, con quien estuvo en pareja durante 15 años. “Yo separada, Juli recién se había mudado sola, la gente en el teatro me re aplaudía pero yo me quería morir. Estaba vacía, extremadamente deprimida”, relató en diálogo con Resumidoinfo. Si bien seguía en actividad, el padecimiento era constante puertas adentro.
“Me costaba levantarme de la cama, lloraba todo el día. Forzaba estar bien por trabajo, pero los que me vieron en Nadie Dice Nada lo notaron”, recordó.
El punto de inflexión llegó cuando su hija, Juli Castro, advirtió la gravedad del cuadro que atravesaba su madre y decidió intervenir. “Ella fue quien me abrió los ojos. Me hizo ver que esa no era yo”, manifestó Momi, quien también resaltó el apoyo de sus seres queridos.
Gracias al acompañamiento terapéutico y la ayuda psicológica, pudo salir adelante: “Entendí que sin esa separación no estaría donde estoy hoy. A veces la vida te enseña que hay que cortar para crecer, y quizás mi ex no era la persona para acompañarme en esta etapa”, reflexionó. Actualmente, celebra llevar dos años sin tomar medicación, aunque continúa asistiendo a terapia.
Gracias a la terapia y un tratamiento psicológico, logró reponerse: “Entendí que sin esa separación no estaría donde estoy hoy. A veces la vida te enseña que hay que cortar para crecer, y quizás mi ex no era la persona para acompañarme en esta etapa”, reflexionó. Hoy, celebra llevar dos años sin medicación, aunque continúa con su terapia regular.