La distancia, lejos de ser un obstáculo, se vuelve el eje que organiza esta historia. Mientras Wanda Nara permanece en Uruguay por compromisos laborales, Martín Migueles continúa en la Argentina. En ese contexto, lo que podría leerse como lejanía se resignifica a través de gestos concretos. No hay intención de ocultarlo: la separación se asume y se transforma en una forma distinta de sostener el vínculo.
Luego llega la respuesta de ella. Desde una habitación cálida, con una puesta en escena que combina lo simple y lo simbólico, aparecen los regalos: un oso de peluche de gran tamaño, flores frescas y varias bolsas. Pero lo central no es lo material, sino el mensaje que lo acompaña: "Soy muy antigua en el amor. Mi amor, gracias por cuidarnos a todos. Y cuidarme a la distancia con todo lo que amo".
El detalle que termina de cerrar el sentido está en la dedicatoria escrita por él: "Este oso te abraza por mí mientras estamos lejos, así no me extrañás tanto, aunque yo a vos sí".
Ahí es donde todo cobra forma. Más que impresionar, los obsequios buscan estar presentes en ausencia. Son señales de atención, de cuidado, de una conexión que intenta sostenerse incluso a kilómetros de distancia. Y en esa manera de mostrarse, sin estridencias ni excesos, la pareja deja entrever un código propio: decir mucho, mostrando poco.
IG regalo Martín Migueles a Wanda Nara
Cuáles con las primeras imágenes de Wanda Nara en su debut como actriz en la película "¿Querés ser mi hijo?"
Las cámaras ya están encendidas para “¿Querés ser mi hijo?”, el proyecto que tiene a Wanda Nara al frente de una comedia romántica con ambición de éxito. Se trata de su primera experiencia como figura central en cine, un paso que la encuentra rodeada de un elenco que incluye a Agustín Bernasconi, Jean Pierre Noher y Charo López, entre otros nombres.
En la trama, la empresaria y conductora se pone en la piel de Lucía, una mujer que, al llegar a los 40, enfrenta un golpe inesperado: descubre que su pareja le fue infiel. A partir de ese quiebre, decide volver a su antiguo departamento, donde retoma su vida desde cero. En ese contexto aparece Javier, un joven de 23 años que vive en el mismo edificio, con quien establece un vínculo tan particular como insólito. La protagonista le propone que finja ser su hijo para poder afrontar una entrevista laboral, pero lo que comienza como un acuerdo circunstancial termina derivando en una historia sentimental atravesada por la diferencia generacional.
Lejos de tomarse este desafío a la ligera, Wanda Nara dejó en claro el nivel de compromiso que implica este proyecto en su carrera. “Estoy trabajando y ensayando hace meses para este día, iniciar el rodaje de una producción internacional no sucede todos los días y hacer una película es un esfuerzo enorme que solo se logra trabajando en equipo con mucho compromiso", expresó, dejando ver la dedicación puesta en este debut cinematográfico.
Detrás de la producción aparecen Zeppelin Studios, Cimarron Cine, Film Suez e IP4, junto con Telefe Studios en calidad de co-productora. La dirección está en manos de Hernán Guerschuny, mientras que Pablo Ini acompaña de cerca a la mediática en su preparación actoral, afinando cada detalle de su interpretación.
La película es la adaptación local de una comedia mexicana que tuvo gran repercusión, protagonizada originalmente por el influencer Juanpa Zurita y Ludwika Paleta. El rodaje dio inicio el pasado sábado en Montevideo y se desarrollará entre locaciones de Uruguay y Argentina. Si todo avanza según lo previsto, el film llegará a los cines hacia fin de año, con la expectativa de captar la atención del público desde su estreno.