Fue hace apenas unos días cuando Mariela Prieto confesó a viva voz en el programa de Rodrigo Lussich y Adrián Pallares que sabe que morirá cornuda, por las reiteradas infidelidades de su pareja, Claudio Turco García.

Fue hace apenas unos días cuando Mariela Prieto confesó a viva voz en el programa de Rodrigo Lussich y Adrián Pallares que sabe que morirá cornuda, por las reiteradas infidelidades de su pareja, Claudio Turco García.
Es así que ahora la mujer volvió al mismo programa del Trece para ratificar sus dichos de la semana anterior, pero grande fue su sorpresa con la irrupción del ex futbolista con anillo de compromiso en mano, antes reconoció todas sus faltas en una suerte de fogón improvisado.
Allí, el Turco García se confesó adicto al sexo, y admitió haberse mandado "muchas cagadas, eso es verdad y a veces siento que no puedo parar"; así como también sentenció que no podría aguantar una cosa así de parte de Mariela, reconociéndose machista.
Claro que la cosa llegó a tal punto, que los dos contaron que uno de los tantos deslices del ex El hotel de los famosos tuvo como consecuencia un hijo extramatrimonial, Rafael, que fue aceptado por Mariela.
"El es un hijo más, yo lo quiero. Apenas me contó la posibilidad lo mandé a Rosario a que se hiciera el ADN de inmediato, y si daba positivo iba a formar parte de nuestra familia. Y así fue. Rafael es uno mas de nosotros. Tener un hijo nunca es un error ni una cagada, por favor, eso ante todo", contó ella.
Así, en medio de toda esta suerte charla de terapia de pareja, de repente el Turco García sorprendió a todos, pero principalmente a su mujer. Sacó un cintillo, se puso de rodillas y le propuso matrimonio.
"El 11 de febrero es el día que dejé de consumir, el 11 de febrero de 2008. Y el 11 de febrero de 2023 que pasaron como 13 años de esa fecha, yo te propongo matrimonio. ¿Te querés casar conmigo?", expuso ante una sorprendida Mariela.
Claro que todo terminó de la mejor manera, luego de la emoción que invadió a la mujer que lo acompaña desde hace un cuarto de siglo, cuando Mariela Prieto respondió con un "Sí, claro que quiero". ¡Qué lindo que la gente se quiera!