Moria, la serie de Netflix sobre la vida de Moria Casán, está llena de guiños al espectáculo argentino, y uno de ellos generó dudas entre quienes no conocen la historia detrás.
Un "mito" de la vida de Susana Giménez fue abordado en uno de los capítulos de la serie de Netflix inspirada en Moria Casán.

Moria, la serie de Netflix sobre la vida de Moria Casán, está llena de guiños al espectáculo argentino, y uno de ellos generó dudas entre quienes no conocen la historia detrás.
En una escena, Moria conversa con Susana Giménez y aparecen dos mujeres albinas junto a otra persona sin cabello. La protagonista las señala entre risas y suelta: "Las albinas", y agrega: "¡Ahí las rapan! Me muero".
El comentario, que puede sonar desconcertante, remite a una vieja versión sobre el pelo de Susana y su histórico peluquero, Miguel Romano.
Hace años, Miguel Romano contó públicamente que trabajaba con cabello de personas albinas para armar las extensiones de Susana Giménez, una historia que terminó instalada como una de las anécdotas más repetidas sobre la cabellera de la diva.
El tema resurgió en 2019, cuando Paola Romano, hija del peluquero, se refirió en televisión al origen de ese cabello: contó que las personas albinas iban a la peluquería con el pelo muy largo, a veces acompañadas por sus padres, y que luego se los cortaban para preparar las extensiones.
En su momento trascendió que se trataba de chicas albinas de entre 10 y 14 años que dejaban crecer su cabello hasta la cintura antes del corte.
La anécdota está ligada a uno de los sellos más reconocibles de Susana Giménez: su melena rubia. Romano fue por décadas el responsable de su imagen y de la confección de sus extensiones, y según lo que trascendió en su momento, trabajaba con cabello natural.
La historia tuvo variantes con el correr de los años: en 2013 circularon fotos de un hombre albino al que Romano le cortaba el pelo y las vinculó con las extensiones de Susana; después llegó la versión de Paola Romano sobre cómo se conseguía y trabajaba ese cabello.
Con ese antecedente, la escena de Moria cobra otro sentido: lo que parece un chiste suelto de la protagonista es en realidad una referencia directa a ese "mito" que rodeó durante años la imagen de Susana Giménez.
La frase "¡Ahí las rapan!" explica además por qué la escena muestra justamente a mujeres albinas y a una persona sin cabello: alude al corte que, según se contó públicamente, terminaba destinado a las extensiones de la diva. La historia no nació con la serie: la instaló Miguel Romano y la retomó después su hija en distintos medios. Netflix solo la trajo de vuelta al recrear el universo de Moria Casán.
En "Moria", la serie de Netflix sobre la vida de Moria Casán, el personaje de Susana Giménez tiene dos intérpretes: Micaela Riera se pone en la piel de la diva durante los años 80, en su etapa de compañera de teatro de revistas, mientras que Leticia Brédice la retoma en los años 90, cuando la relación entre ambas se volvió más cercana. La producción, dirigida por Javier Van de Couter, eligió dividir el personaje en dos etapas para reflejar la evolución del vínculo entre las dos figuras del espectáculo argentino a lo largo del tiempo.