Pero el momento más llamativo de la charla llegó cuando el entrevistador le preguntó si volvería a hablar con alguna de sus exparejas. Sin revelar identidades, Flor admitió que hay alguien con quien le gustaría retomar el diálogo, aunque prefirió mantener el misterio.
“No te puedo decir con quién. No, aparte, no puedo decir con quién. Porque aparte se me repite un poco la letra. Vos sabés con quién”, lanzó, enigmática.
Ante la insistencia de Mazza, surgieron dos nombres vinculados a su pasado amoroso: Luciano Castro y Nicolás Occhiato, éste último con quien mantuvo una relación de siete años. Sin embargo, Vigna no confirmó a cuál de los dos hacía referencia. Aunque de los dos, se sabe que Ochiatto está en pareja desde hace varios años, mientras que Castro no volvió a mostrarse en pareja después del "guapagate" y su escandalosa separación de Griselda Siciliani el verano pasado.
Por último, al recordar su paso por el reality mexicano, también evitó profundizar sobre la posibilidad de haberse enamorado de alguno de los participantes. “Vamos a cambiar de tema porque este clip no, no quiero que... Vamos a cambiar de tema”, pidió entre risas, dejando otra incógnita sobre su vida sentimental.
Con qué participante de La casa de los famosos México Flor Vigna mantuvo un breve romance
Flor Vigna vivió dentro de La Casa de los Famosos México el vínculo más cercano a un romance con Ese Pérez, el comediante y creador de contenido mexicano. La química entre ambos se hizo visible durante una fiesta temática y rápidamente se convirtió en uno de los temas más comentados de la temporada.
Todo comenzó con el clásico juego de la botella. Flor y Ese se dieron un primer beso como parte del reto, pero la interacción no quedó ahí: el influencer confesó que se había quedado con ganas de otro beso y ambos terminaron dándose un beso más prolongado frente a las cámaras.
Después de la fiesta, la cercanía continuó. Las imágenes del 24/7 los mostraron besándose cerca del vestidor y, más tarde, Ese siguió a Flor hasta su habitación para despedirse con otro beso. Incluso la argentina reveló que se habían dado un “piquito” en el área de fumadores, un sector sin cámaras.
El público comenzó a hablar de un posible romance oficial, aunque el vínculo tuvo altibajos. Flor se molestó con las bromas de celos de Ese y aclaró que “no eran nada”, mientras el mexicano también negó más adelante que hubiera existido una relación formal.
La tensión se profundizó cuando Mariana Ochoa -otra de las participantes del reality- cuestionó en vivo la sinceridad de la historia y sugirió que podía tratarse de una estrategia para el reality. Tras esa exposición, ambos terminaron distanciándose y el romance quedó descartado.
Aun así, al salir de la casa, Ese Pérez habló de un “fugaz romance” con Flor y aseguró que, si pudiera, repetiría la historia. Para la bailarina, en cambio, la experiencia quedó como una ilusión que terminó en decepción.