Dalma Maradona compartió un tierno momento en familia. Su hija Roma cumplió tres años y su mamá posteó en Instagram una foto muy divertida de la nena jugando con su papá, Andrés Caldarelli, en su casa.

La furia de Dalma Maradona ante las críticas por no mostrar el rostro de su hija
Dalma Maradona compartió un tierno momento en familia. Su hija Roma cumplió tres años y su mamá posteó en Instagram una foto muy divertida de la nena jugando con su papá, Andrés Caldarelli, en su casa.
En la imagen se puede ver a la pequeña de costado mientras abraza a Andrés, que se disfrazó para ella de conejo turquesa.
"El mejor papá", señaló Dalma junto a la imagen de su nena abrazando cariñosamente a Andrés, mientras él la mira con ternura.
La imagen llamó la atención porque la actriz no suele publicar muchas postales de Caldarelli, con quien se casó en marzo de 2018, debido a su bajo perfil.
Lo cierto es que más allá de reflejar ese momento familiar de pura ternura, la hija de Diego Maradona se cansó de quienes la cuestionan por no mostrar el rostro de su hija en las redes y les dejó un contundente mensaje vía Instagram.
“Pasó de moda cuestionar crianzas de hijos ajenos. Si tenés algún tipo de inconveniente con que no muestre a mi hija en las redes ni en los medios, rajá de acá. De verdad no te gastes en seguirme porque no acepto sugerencias, comentarios, pensamientos ni opiniones al respecto!”, sentenció desde sus historias Dalma Maradona.
Dalma Maradona vuelve a la actuación en el cine. La hija de Diego Maradona comenzó con el rodaje de su próxima película, Los inquilinos, junto a Vico D'Alessandro, su co-protagonista. El film cuenta con la dirección de Nicolás P. Villarreal y es una producción de Red Clover Studios y Focus Argentina.
Los inquilinos cuenta la historia de Suriv y Mariano, dos jóvenes desconocidos que desean encontrarse en una Buenos Aires en cuarentena. El peligro está en las calles, tanto por los crecientes casos de coronavirus como por unas extrañas desapariciones.
Ellos parecen relajados, pero tienen algo que esconder. Lo que parece un inocente encuentro casual pronto será una pesadilla, sólo atestiguada por una extraña casa de muñecas y sus inquilinos.