Desde uno de los palcos del estadio siguieron el encuentro los padres del capitán argentino. Como ocurre habitualmente, ambos acompañaron a su hijo lejos de los flashes, disfrutando del partido con un perfil bajo que mantienen desde hace décadas.
El final del encuentro dejó una escena que conmovió a los fanáticos. Mientras miles de hinchas le pedían la camiseta, Messi tenía otro destino en mente. El rosarino se acercó al sector donde estaban sus padres y, sin dudarlo, lanzó la camiseta hacia el palco para que la recibiera su mamá.
Celia la atrapó con una enorme sonrisa y celebró el gesto con visible emoción,mientras Jorge observaba la escena a pocos metros. Las imágenes recorrieron el mundo y mostraron una vez más el fuerte vínculo familiar que rodea al campeón del mundo.
Esa fue una de las últimas veces que fue vistopúblicamente junto a su hijo. Desde entonces, volvió a mantener el bajo perfil que lo caracteriza, mientras en los últimos meses crecieron las versiones sobre un delicado problema de salud que la familia decidió atravesar con absoluta reserva.