En un primer momento, Luana intentó mantener el misterio y evitó dar nombres. "No quiero quemar a nadie", lanzó. Sin embargo, ante la insistencia de los panelistas, finalmente se animó a revelar quién había despertado su interés.
"A mí me gusta Tomi ahora", confesó la exparticipante, dejando en claro que, pese a los distintos acercamientos que tuvo durante su estadía en Gran Hermano, hay un compañero que todavía mantiene su atención.
Qué contó Luana Fernández de su vínculo con Yao Cabrera
Recién salida de la casa de Gran Hermano Generación Dorada, Luana Fernández se topó con una de las preguntas más incómodas que la esperaban afuera. Este miércoles por la noche, frente a Santiago del Moro, la última eliminada del reality de Telefe tuvo que dar explicaciones sobre los escándalos que la rodearon durante su estadía y, en particular, sobre su vínculo con Yao Cabrera.
El nombre del influencer uruguayo quedó ligado al de la participante desde el inicio de su paso por el programa. ¿La razón? Un detalle que no pasó desapercibido y que rápidamente generó especulaciones: Luana llevaba tatuada la palabra “Wifi”, el mismo nombre con el que se conocía la mansión donde Cabrera realizaba sus proyectos junto a otros creadores de contenido.
La situación cobró mayor relevancia por la causa judicial que involucró al influencer, condenado en 2024 a cuatro años de prisión por trata de personas con fines de explotación sexual y laboral y reducción a la servidumbre. La investigación se había iniciado tras la denuncia de una editora que trabajó en la llamada mansión “Wifi”.
Con ese antecedente, durante la estadía de Luana en el reality comenzaron a circular versiones que incluso la señalaban como presunta “cómplice”. Sin embargo, esa interpretación fue descartada por la Justicia y ahora fue la propia joven quien eligió dar su versión frente a Santiago del Moro.
En La Cumbre, el conductor fue directo y Luana respondió: “No, por suerte no estoy imputada en esa causa”. Luego reconstruyó cómo había sido realmente su vínculo con Cabrera. Relató que había trabajado con él en plena pandemia, en medio de una situación laboral complicada, y que en la mansión de Escobar convivía con numerosos influencers.
“Trabajé con él en pandemia porque no tenía laburo. Fui a la mansión que estaba en Escobar con muchos otros influencers y ahí hacíamos contenido para subir a las redes”, explicó.
El conductor recordó entonces que, antes de ingresar al reality, se solicitan antecedentes penales de todos los participantes y que los de Luana habían resultado limpios.
La respuesta de la joven fue firme y categórica: “Sí, no salió nada porque no tuve nada que ver. En ese momento, yo tenía 20 o 21 y justo antes de que pasara todo lo que pasó, me corrí. No estuve en ese quilombo”.