Uno de los primeros en tomar la palabra fue Germán Martitegui, quien ya había formado parte de la primera edición del programa infantil. El reconocido chef se mostró feliz de regresar a esta experiencia y destacó: “Para mí es espectacular porque ya hice la primera”.
Por su parte, Vero Lozano recibió a Ian Lucas, el influencer de 27 años que pasó de ser concursante a ocupar una silla en el jurado. “El ganador, un gustazo y un lujazo tenerte”, le dijo la conductora. Entusiasmado por esta nueva responsabilidad, él respondió: “Estoy muy feliz de estar acá acompañándolos. Siento que voy a ser el puente entre Maru y Ger, y los chicos, voy a estar convenciéndolos de que todos cocinaron lo mejor posible”.
Qué cocinaron en la primera emisión de MasterChef Junior
Antes de ponerse a cocinar, los 14 participantes tuvieron que superar una particular dinámica para conseguir sus delantales. La consigna consistió en romper una piñata para obtenerlos, una actividad que generó risas y aplausos en el estudio. Una vez vestidos para la ocasión, los chicos se presentaron ante las cámaras y contaron cómo nació su vínculo con la cocina.
Mientras algunos reconocieron haber aprendido gracias a sus familias, otros explicaron que descubrieron sus habilidades por cuenta propia. Yuli Belchi compartió que su mamá fue quien le enseñó a cocinar, mientras que otro de los pequeños sorprendió al admitir: “La verdad, no me enseñó a cocinar nadie”. Emilia Maglis, en tanto, reveló que encontró sus primeras enseñanzas en “los videos de Internet”.
Las preferencias gastronómicas del grupo fueron de lo más variadas. Entre las preparaciones que mencionaron aparecieron las pastas, los dulces, el gimbap coreano y las tradicionales milanesas con papas fritas. Valentín Zavala Otero resumió el entusiasmo de los concursantes con una frase contundente: “Las ganas lo son todo”.
También hubo lugar para la emoción durante las presentaciones. Uno de los chicos expresó que, si lograba ganar el certamen, quería dedicarle el triunfo a su mamá. La experiencia de conocer personalmente el estudio también impactó a los participantes. “Es muy increíble estar ahí en persona”, manifestó Emilia, mientras que Teo confesó: “Estoy muy contento de estar acá. Yo casi me largo a llorar ahí”.
Finalmente, llegó el momento de descubrir cuál sería la primera prueba culinaria. Ian Lucas fue el encargado de revelar la consigna y anunció: “Se terminó el misterio. Hoy van a tener que preparar la mejor hamburguesa de sus vidas”. Sin embargo, el desafío tenía una particularidad: los chicos debían preparar hamburguesas smash y trabajar en duplas, por lo que la coordinación y el trabajo en equipo resultaron fundamentales.
Martitegui explicó la técnica que debían aplicar durante la preparación: “Smash quiere decir aplastada. Una hamburguesa smasheada se prepara sobre una plancha bien caliente. Tiene que quedar bien finita y la característica es que es muy crocante por afuera”.
A su vez, Maru Botana hizo hincapié en uno de los aspectos centrales de la prueba: la cocción de la carne. “El gran desafío de hoy es que la carne de la hamburguesa tiene que quedar supercocida”, advirtió la pastelera, quien también les pidió especial atención con la seguridad alimentaria: “Les vamos a pedir que sean extra cuidadosos con eso”.
Como broche de oro de la noche, el jurado anunció una decisión que desató la alegría de los participantes: ninguno sería eliminado en esta primera emisión. De esta manera, Germán Martitegui, Maru Botana e Ian Lucas resolvieron que los 14 chicos continuaran en competencia durante la próxima semana. La noticia fue recibida entre gritos, abrazos y festejos, en un debut que combinó emoción, aprendizaje y el primer gran desafío gastronómico de MasterChef Junior.