"Mi profesión es la de abogado y como tal cumplo con mi función y no solamente en el caso de Maradona, sino en los casos de renombre que tuve a mi cargo. Hay gente que no entiende que nosotros no somos los enemigos, sino los que trabajamos para nuestros clientes. Tengo una familia, tres hijos, quienes viven gracias a mi trabajo el que llevo adelante con la misma convicción y amor por la profesión con la que comencé a estudiar. Jamás mezclé temas personales con el trabajo y mucho menos cuando en el medio hay cuestiones familiares", agregó el letrado.
Y finalizó: "Y hay algo que siempre te enseñan en la facultad: 'Respetar a los de la vereda de enfrente'. Esa premisa jamás la abandono y más allá de cualquier agresión o burla que reciba, voy a seguir haciendo mi trabajo con Diego o con cualquiera de mis clientes".