"Respecto a los tatuajes no es nada nuevo en mí. Yo desde 1999 que ya tengo algunos tatuajes, cuando todavía no era algo súper visto. Ese año fue el primero. Tengo un OM que de los Mantras más sagrados y significa "el universo, todo" y fue mi primer tatuaje. Tengo el nombre de mis hijos, y tengo la frase metafísica "Yo soy", que también significa "La fuerza de un todo... el universo en sí", explicó sobre sus tatuajes.
Y sobre su vida en México, la actriz contó cómo se fue acomodando: "Me vine a acompañar a Diego (Olivera) en su primer protagónico que fue Montecristo y desde 2006 a 2010 estuve viajando a México y él a Argentina. Cuando después de hacerlo durante cuatro años, nos dimos cuenta que articular una familia de ese modo a tanta distancia, unas 10 horas de avión, era caótico. Escuché más atentamente el pedido de Diego de ser acompañado en este tramo y agarré a los chicos y me instalé en México. La vida me deparó un destino de expansión a novel profesional a mí también que yo no esperaba y supe aprovecharlo".
"Soy agradecida con México y siempre me encargo de serlo en cada orden de mi vida. Pero eso no me borra la memoria ni un poco: mi amor y gratitud hacia Argentina es sagrado", finalizó Ayos.