Beltrán Vicuña, el hijo varón del medio de Pampita y Benjamín Vicuña, cumplió 11 años el pasado 8 de junio y sus papás una vez más demostraron lo bien que se llevan en pos del bienestar de los chicos.

Pampita y Benjamín Vicuña festejaron juntos el cumpleaños de uno de sus hijos: las fotos
Beltrán Vicuña, el hijo varón del medio de Pampita y Benjamín Vicuña, cumplió 11 años el pasado 8 de junio y sus papás una vez más demostraron lo bien que se llevan en pos del bienestar de los chicos.
Es así que más allá de que ese día cada uno de ellos saludó públicamente al niño, cada uno desde sus redes sociales con bellas postales y las más dulces palabras, Beltrán fue el encargado de reunir el fin de semana a la modelo y el actor chileno en su festejo rodeado de amigos y familiares, en el que por supuesto estuvo también presente Roberto García Moritán, actual marido de la conductora.
Es así que el tercer hijo del chileno y Carolina tuvo su festejo en el Racket Club, donde sus papás no dudaron un instante en posar juntos en varias postales grupales, que compartieron luego desde sus Instagram Stories. En tanto, Benjamín también reunió a los amiguitos del cumpleañero para posar en una de las canchas, donde se lo ve a Beltrán con pelota en mano, desprendiéndose que hubo partido de fútbol.
Asimismo, Pampita también sumó varias imágenes desde sus redes junto a Beltran en las que se puede verse que la pequeña Ana disfrutó del festejo tanto como su hermano.
Benjamín Vicuña reveló en el libro que escribió sobre su hija, “Blanca, la pequeña soñadora”, qué pasó en su familia tras la muerte de la pequeña en septiembre de 2012.
El actor compartió allí la charla que tuvo con el médico que vio morir a su hija. “Recién a los dos años de la muerte de Blanca pude reunirme con el doctor que la atendió para que me dijera qué era lo que había pasado, porque la verdad era que no entendía un carajo”, escribió.
“En su momento, no lo había entendido por el shock. Pero luego uno comienza a hacer ciertas conjeturas, imagino que por negación o enojo, y piensa que algo no se hizo bien, que algún responsable hubo, aunque en este caso no hubo ni mala praxis ni nada. Era lo que tenía que pasar, nada más”, continuó.
“El proceso de duelo por la muerte de mi papá es muy diferente. Uno se enfrenta al vacío y duele, porque no se está ciento por ciento preparado nunca, pero era un señor de 80 años hubo un orden natural. Una curva que sigue los ciclos de la vida, el otoño y la primavera, el amanecer y el ocaso”, analizó el chileno.
“Mi papá ya había hecho todo lo que tenía que hacer. Un mes antes de morir, me llamó sin ningún motivo en particular y me dijo: ‘Te quiero decir que fui muy feliz. Me casé tres veces, viví el amor, viajé. En cambio, lo de Blanca es lo que no pasó, lo que no fue. Por eso es que me pegó tan fuerte el día en que tendría que haber cumplido 15 años”, cerró.