
"No la vimos juntos, él se levantó y dijo: 'En esta casa no se ve el partido', no lo podía creer, ahí entendí que ya estaba casi afuera de la casa de Gran Hermano, como yo llamaba a nuestra relación", arrancó a contar.
Luego, describió su reacción posterior: "No lo dudé un momento, le dije que entonces me iba, me armé un bolso y me fui. Está bueno ser así, siento que en todos estos años no cambié y pude seguir siendo yo, no me cambió ni un país ni un presidente, ni un viaje, ni Maradona".
Para cerrar, Oliva se refirió a su vida privada y su forma de ser: "Eso lo viven los que me conocen y me hace bien que mucha gente tenga la chance de hablar conmigo y sorprenderse, lógicamente uno no puede generar ese vínculo con todos, pero son pequeñas satisfacciones cotidianas que me hacen bien en mi día a día". ¡Increíble!
Mirá!