Hace unos días la propia Tamara Báez hizo saber desde sus redes sociales que se había tomado unas nuevas y lujosas vacaciones en lo que va desde 2023 junto a su hija Jamaica, pero esta vez sin L-Gante.

Hace unos días la propia Tamara Báez hizo saber desde sus redes sociales que se había tomado unas nuevas y lujosas vacaciones en lo que va desde 2023 junto a su hija Jamaica, pero esta vez sin L-Gante.
Tras su estadía en Mar del Plata junto al referente de la cumbia 420 y la hija que tienen en común en el mes de enero, Tamara eligió tomarse unos días de descanso en un lujosísimo hotel de la ciudad serrana de Villa Carlos Paz.
Tal es así que según informaron en Mitre Live, el hotel elegido por la mamá de Jamaica en el barrio La Cuesta tiene el abultado costo de 27 mil pesos por día, ya que se trata de un hotel cuatro estrellas y tiene una de las mejores vistas de Carlos Paz.
Pero lo cierto es que terminado el fin de semana, Tamara Báez y su hija ya regresaron a Buenos Aires para retomar sus actividades habituales luego del breack vacacional cordobés a todo lujo.
Así lo contó ¿la ex de L-Gante? desde sus Instagram Stories, donde mostró su casa toda revuelta con ropa regada por el piso tras su regreso, y luego ya ordenada y reluciente aunque aclarando "Ya me cansé", tras poner todo en orden.
Después de meses de enfrentamiento, crisis y peleas, L-Gante y Tamara Báez decidieron compartir las fiestas de Navidad y fin de año en paz junto a Jamaica y por el bienestar de la nena y de ellos mismos, lo que decantó que de alguna manera se reencuentren.
Si bien por ahora no mencionan la palabra reconciliación, lo cierto es que el cantante urbano se llevó durante el mes de enero pasado a Tamara y su hija de vacaciones a una tremenda casa que alquiló por una cifra de varios ceros en un barrio privado de Sierra de los Padres, mientras él cumplía con la numerosa cantidad de shows a lo largo de la costa argentina.
Así la cosas, mientras L-Gante trabajó sin parar Tamara Báez se divirtió con amigas en el Balneario 13 de Punta Mogotes desde donde compartió a diario instantáneas de sus tardes sol y arena, siempre con algún trago en mano, si bien es vox populi que hoy por hoy reina la mejor de las ondas en ellos.
En tanto, el referente de la cumbia 420 supo hacerse una que otra pasada por la playa durante las tardes, luego de su larguísimo circuito de presentaciones nocturnas hasta casi el amanecer, donde llamó la atención al usar muchas veces el mismo vestuario de sus shows en lugar de un tradicional traje de baño, sobre todo cuando estaba fresco a orilla del mar.