Pese a la diferencia, en el oficialismo minimizaron el episodio. Cerca de la Casa Rosada sostuvieron que “son miradas que no comprometen el rumbo ni la eficacia de la gestión”. “Dentro de un espacio diverso y amplio es natural que existan diferentes visiones sobre los distintos temas. Ha ocurrido en otras oportunidades”, afirmó un funcionario cercano a la Secretaría General de la Presidencia.
La postura de Bullrich fue interpretada en algunos sectores como una nueva muestra de autonomía política. Semanas atrás, la legisladora también había tomado distancia de otra situación incómoda para el oficialismo cuando reclamó públicamente que Manuel Adorni presentara su declaración jurada para desactivar las sospechas surgidas a partir de una denuncia por presunto enriquecimiento ilícito.
En un nuevo mensaje publicado en sus redes, Bullrich reafirmó su apoyo al Gobierno y relativizó el impacto de la controversia. “En una gestión que avanza por una verdadera autopista de aciertos, una diferencia en un tema puntual no debilita el rumbo: lo fortalece”, sostuvo.
Luego agregó: “El debate sincero, el respeto por las convicciones del otro y los valores republicanos también son parte del cambio”.