Verónica Lozano sufrió un serio accidente hace unos días mientras estaba en un centro de sky en Aspen, Estados Unidos. La conductora de Cortá por Lozano, Telefe, se cayó desde varios metros de altura a la nieve desde una aerosilla.

Las fotos de Vero Lozano tras recibir el alta médica tras la operación
Verónica Lozano sufrió un serio accidente hace unos días mientras estaba en un centro de sky en Aspen, Estados Unidos. La conductora de Cortá por Lozano, Telefe, se cayó desde varios metros de altura a la nieve desde una aerosilla.
El jueves, la conductora tuvo que ser operada de sus tobillos tras el fuerte impacto. En las últimas horas, Verónica Lozano mostró a través de su cuenta oficial de Instagram cómo se recupera tras la cirugía.
“Buen día, me escapé”, decía la seguidilla de imágenes que compartió la conductora en sus historias, mostrando que la operación resultó por suerte exitosa.
Lo cierto es que tras mostrarse luego de la intervención quirúrgica en la clínica, ahora Vero Lozano compartió imágenes en una cabaña de Aspen donde continúa con el reposo tras obtener el alta médica y retirarse de la clínica.
En las postales que subió a sus historias, la animadora mostró la cabaña que habita, el día a puro sol y el amor de su hija Antonia, fruto de su amor con Jorge Corcho Rodríguez.
Quebrada, Verónica Lozano reconoció en su programa, Cortá por Lozano, que el accidente que le provocó una lesión en sus dos piernas casi la mata. “Fue horrible, un accidente muy espantoso y estoy vida de milagro. El proceso es largo, pero yo le pongo humor y alegría”, reconoció.
“Es una silla séxtuple (para seis personas) donde íbamos tres personas: mi instructora, Analía Franchín y yo. Ni bien uno pone la cola en la silla, los bastones se traban pero falló, entonces en ese momento aviso a quien estaba a cargo para que paren la silla, la gente empieza a gritar y nunca se detuvo”, señaló Lozano.
“Fue una secuencia de terror horrible. Nunca me llegó a bajar la barra. Cuando voy a sentarme, levanto el culito para saltar el bastón, pero estaba trabado y quedé colgada. La aerosilla empieza a avanzar y yo quedo agarrada de uno de los fierros de la silla con la mano derecha y del otro lado de agarraba Analía Franchín, y la instructora me agarraba del casco”, continuó.
“Sentía que me estaba por morir realmente. Veía y escuchaba todo. Anita gritaba y la instructora me decía ‘aguanta’. La gente gritaba. La virgen me protegió. Sentí que estaba en manos de Dios. Gracias a Dios, tengo perseverancia y entrenamiento sino no sé qué hubiera pasado”, expresó quebrada en llanto.
Y cerró: “Nunca perdí el conocimiento, veía todo. Sentí como dos latigazos. Se acercó mucho gente y me decían ‘¡no te muevas!’. Me tocaban la cintura y las botas y yo sentía todo y me preguntaron cómo me llamaba y que edad tenía para saber si yo estaba orientada. Yo sentía mucho dolor en los pies y dije se me cagaron los pies”.