Y es que la rubia se subió a un McLaren y lo piloteó en una pista en Monza; un sueño al que pocos mortales pueden acceder.
Lo cierto es que la mujer de Mauro Icardi fue invitada por la escudería británica de la Fórmula 1 y en el Autódromo ya mencionado y se mostró como toda una experta del volante, ante las recomendaciones del piloto italiano Gian Maria Gabbiani.