En ese sentido, destacó que "la banca privada fue la que mayor dinamismo mostró, canalizando más del 9% de sus depósitos al financiamiento de la inversión productiva”.
Según datos de Adeba, la banca privada tiene el 65% de los depósitos del sistema, pero los préstamos otorgados en el marco del LFIP representan el 68,5% de las financiaciones totales, por lo que prestó proporcionalmente más de su participación en el mercado.
"En relación a los depósitos, los bancos privados prestaron por LFIP aproximadamente el 9% de los depósitos y la banca pública el 7,8%", identificó el informe.
Los créditos para proyectos de inversión tienen una tasa del 30% TNA y los destinados a capital de trabajo 35% TNA, lo que significan tasas inferiores a los retornos que hoy se pagan en el sistema por plazos fijos a personas humanas por hasta $1 millón, cuya TNA es de 37% a 30 días.