Por otro lado, FIEL identificó que "algunas plantas industriales enfrentaron cortes de suministro eléctrico producto de la ola de calor de mediados de mes".
El ranking de crecimiento lo encabezó la producción de papel y celulosa con una mejora interanual de 18,1%, seguida de la producción de químicos y plásticos (+6,4%), la metalmecánica (+5,6%), la de insumos textiles (+2,9%) y la de alimentos y bebidas (+2,3%).
Las restantes ramas de actividad tuvieron un retroceso en la comparación interanual, comenzando con el proceso de petróleo (0,1%), los minerales no metálicos (2,8%), los despachos de cigarrillos (4,3%), las industrias metálicas básicas (16,5%) y el bloque automotriz (18,5%).
En términos desestacionalizados, el IPI de enero avanzó 0,8% respecto al mes anterior, encadenando tres meses de mejora.
Luego de que la actividad alcanzara en abril el nivel más alto en la fase de recuperación, la producción se recortó hasta octubre a partir de cuándo se sucedieron ligeras mejoras.
Qué esperar de cara al futuro
De acuerdo a las estimaciones del informe, "la industria podría haber atravesado una corta contracción tras la recuperación iniciada en el segundo trimestre de 2020. Los indicadores que permiten anticipar un cambio de fase se acomodaron en enero en un intervalo de neutralidad".
Además, agregó que "las perspectivas de corto plazo señalan que las restricciones en el acceso a las divisas para sostener el abastecimiento de insumo permanecerán ceñidas".
"Los sectores más expuestos son los de los químicos y plásticos, el de maquinaria y equipo y la industria automotriz con realidades dispares entre terminales", destacó el estudio.
En relación a los datos del 2021, FIEL reportó un avance de 15,9% respecto al año anterior, interrumpiendo la sucesión de caídas anuales observadas desde 2017 y colocándose 1,6% por encima del registro de producción de aquel año.
"No obstante, el nivel de actividad industrial aún resulta inferior (6,4%) al pico alcanzado una década atrás (2011)", indicó la organización.