Casos de Éxito

Empezó como hobby y ahora exporta: la historia del aeromodelista artesanal que fabrica reliquias de la Segunda Guerra

Raúl Visvequi empezó armando aviones a escala a "ojo". Hoy, con su pyme, logró crear productos de lujo muy demandados en Estados Unidos y Europa.
Lionel Paredes
por Lionel Paredes |
Raúl Visvequi vive en la localidad bonaerense de Olavarría y comenzó diseñando los aviones a ojo. 

Raúl Visvequi vive en la localidad bonaerense de Olavarría y comenzó diseñando los aviones a "ojo". 

Visbeek Aircraft Models es una empresa PyME de Aeromodelismo artesanal, unipersonal, pequeña y sustentable, con muy bajo costo en insumos y materias primas, que fabrica y exporta réplicas a escala de aviones de la Segunda Guerra Mundial.

Durante la semana viajamos a la ciudad bonaerense de Olavarría a entrevistar a su dueño, Raúl Visvequi, en su taller de la planta alta.

Al comienzo de la entrevista, Raúl comentó que su empresa nació a partir de un hobby adquirido desde muy chico, asociado a un especial interés por la aviación, su historia y su desarrollo.

En ese proceso, las dos guerras mundiales significaron un salto evolutivo en el campo del diseño y la motorización. Fueron precisamente los aviones de ese periodo los que más le llamaron la atención desde niño y sobre los cuales comenzó a dar sus primeros pasos en el modelismo estático.

Cuando empezó, muchos de aquellos aviones legendarios ya se comercializaban en forma de kits de plástico para armar, en escalas 1/48 y 1/72.

"Pero por entonces, en mi ciudad, no estaban disponibles o no eran económicamente accesibles para aquel tiempo (fines de los años 70 y principios de los 80)", destacó Raúl entusiasmado.

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Raúl solamente puede construir 4 aviones por año.

Raúl solamente puede construir 4 aviones por año.

Y agregó: "Por lo tanto, comencé yo mismo a construir modelos de esos aviones, utilizando madera de cajón, chapa de cinc, cartón de cajas y otros materiales disponibles y baratos. Yo no sabía de escalas ni tampoco contaba por entonces de planos y fotografías de referencia. Tan solo unas pocas fotos de revistas bastaban para disparar mi imaginación y creatividad en la construcción a ojo de aquellos aviones legendarios".

Además, comentó el paso del hobby a la profesionalización.

"Para convertir mi trabajo de modelista en una actividad comercial, tuve que replantear el modo de producción artesanal y fundamentalmente desarrollar una estrategia de promoción y venta en la cual yo no tenía prácticamente experiencia", detalló Raúl.

"Con materias primas altamente disponibles en mi ciudad, incluso sin costo alguno como el aluminio de latas recicladas y el alambre, me propuse lograr un producto de calidad, con un alto valor agregado", continuó.

"Quería lograr un bien de lujo para un nicho de mercado tremendamente entendido y exigente, como los coleccionistas, profesionales de la aviación e instituciones públicas y privadas vinculadas con el tema, empresas y museos", añadió.

Durante la entrevista, Raúl destacó que para vender hay que producir de una manera sistemática, organizada y programada. Para esto, fue necesario definir el tipo producto a comercializar y también organizar los métodos y técnicas artesanales de su construcción.

"A través de Facebook, comencé a realizar un pequeño y simple estudio de mercado. Las innumerables páginas vinculadas con la aviación y con los aviones clásicos me brindaron detalles sobre los gustos y preferencias de la gente vinculada con el tema. Así pude definir un ranking de los aviones clásicos mundialmente preferidos y reconocidos y descubrir que en ese orden el Boeing B-17 se llevaba gran parte de los laureles”, enfatizó Raúl.

El bombardero cuatrimotor estadounidense B-17, utilizado por las fuerzas aliadas durante la Segunda Guerra Mundial, es hoy en día uno de los aviones clásicos más reconocidos y valorados.

"En los EEUU es todo un símbolo y muchos museos, instituciones educativas y organismos vinculados con la herencia cultural lo tienen como su principal bien. Algunos ejemplares han sido minuciosamente restaurados y otros están tan bien conservados que aún mantienen su capacidad de vuelo", explicó el emprendedor.

Comenzar a exportar

Con estos antecedentes, estaba claro para el principal mercado para vender sus modelos a escala del B-17 se encontraba en Estados Unidos y comenzó a trabajar para concretar su primera exportación, con un producto de lujo cuya competitividad no estaba dada por el precio, sino por la calidad de sus materiales componentes, terminaciones y detalles.

Su primer avión en serie comenzó en el año 2015 cuando realizó la construcción de un modelo-prototipo E:1/32 del B-17 en poliuretano y poliéster, a efectos de sistematizar las técnicas y métodos de construcción manual.

Para esto, fue necesario documentar cada uno de los procedimientos implicados en la construcción de partes y secciones y a su vez realizar matrices y croquis explicativos de cada una de las piezas y componentes.

Con la información y las herramientas de trabajo obtenidas con ese modelo-prototipo, inició la construcción del primer modelo artesanal de serie. El trabajo terminó un año después, en 2016, y le permitió ganar experiencia en el modelado y mejorar notablemente la calidad de las terminaciones y de los detalles tanto internos como externos.

Fue así que dos años más tarde, en 2018 se animó y comenzó la construcción en serie de los modelos para la venta en el exterior.

“Construir un modelo E: 1/32 del Boeing B-17 me demanda unos tres meses de trabajo, con una dedicación de no más que cuatro horas diarias”, explicó Raúl.

"Las características de este trabajo implican necesariamente tiempos de descanso, estudio, análisis y experimentación. Una misma pieza se puede lograr en media hora o en cinco horas según el estado de ánimo, la paciencia, la perseverancia y hasta suerte de quien la ejecuta", agregó.

El trabajo de aeromodelista

Es por esta razón que el trabajo en modelismo resulta por momentos imprevisible y muy difícil de cuantificar temporalmente. No obstante, para la comercialización resulta muy importante poder predecir el tiempo que demandara construir un modelo y cumplir con un pedido.

Debido a las características del producto y al método de trabajo aplicado en su construcción, Raúl solo puede producir cuatro modelos del B-17 en un año. Es decir, dos unidades por semestre. En caso de existir una mayor demanda, se conforma una lista de cuatro clientes para el proceso constructivo del año siguiente.

Raúl resaltó una anécdota al respecto, con una persona de Irlanda.

"Yo había publicado en Facebook un álbum con fotografías de un modelo E: 1/32 del Sikorsky S61N, helicóptero utilizado por la Guardia Costera de ese país. El potencial cliente había resultado ser miembro de dicho organismo gubernamental, y se mostraba muy interesado en adquirir ese tipo de producto. Mi sorpresa fue grande cuando al realizar la negociación me consultó la posibilidad de un descuento en el costo por la cantidad de pedidos que él deseaba. Yo pensaba que se refería a dos unidades semestrales, pero el señor pretendía quince unidades!", contó Raúl.

Y terminó la anécdota: "Quería una para él y las otras catorce para ser obsequiadas a sus compañeros de la Guardia Costera. Le expliqué gentilmente que no podía cumplir con eso porque yo era un ser humano y no una máquina de hacer modelos".

La importancia de las redes para la venta

Por otro lado, nos confesó que "en el proceso de comercialización, Facebook es mi principal herramienta, facilitando no solo la difusión de mis trabajos, sino también, el contacto con los clientes, la negociación y la toma de pedidos".

Y nos explicó "el mecanismo es sencillo y práctico. Primero publico fotografías de los modelos terminados y en proceso de construcción en páginas y grupos vinculados con el B-17. A partir de eso se inicia el contacto con los clientes, se definen los pedidos, su costo y el tiempo de construcción, forma de pago y envío internacional".

"Durante todo el proceso de construcción, el cliente es informado de los avances en el proceso de construcción de su modelo. Se le suministran fotos del paso a paso y de los detalles que se van realizando. Si el cliente lo autoriza, esas imágenes y explicaciones se hacen públicas a través de Facebook, constituyendo una simple manera de publicitar el producto y de mostrar la responsabilidad y cumplimiento con el trabajo", agregó.

El método del envío y la exportación lo hace a través del Exporta Simple, además tiene una despachante de aduana que le ayuda en todos los trámites, ya que muchas veces tiene que sacarlo por exportación tradicional.

En estos momentos de pandemia, las exportaciones no paran de crecer, a Estados Unidos y Europa.

Ya tiene sus cuatro pedidos anuales confirmados por clientes de Estados Unidos y Reino Unido. Esto significa una exportación de USD 16.000 anuales. Una suma importante, teniendo en cuenta que se trata de un emprendimiento artesanal.

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