En ese sentido, también existe mucha incertidumbre por el impacto que pudiera tener la apertura de importaciones en algunos sectores.
Industria: qué pasó con los principales sectores de la economía
Por su parte, 5 de los 6 sectores manufactureros del segmento pyme relevados tuvieron caídas en la comparación anual, pero los más afectados fueron “Papel e Impresiones” (-24,6%) y “Químicos y Plásticos” (-23,1%).
Asimismo, el rubro de alimentos y bebidas registró una caída de 0,3% anual, a precios constantes en febrero y de 1,1% en la comparación intermensual; y ya acumula una baja de 14,6% anual, en los 2 primeros meses del año.
El sector de indumentaria y textil creció 10,5% anual en febrero, aunque registró una caída de 2,4% frente a enero. En los primeros dos meses del año acumula una baja de 1,3% anual. Al respecto, el inicio del ciclo lectivo y de actividades deportivas levantó la demanda de las pymes orientadas a este segmento, que habían tenido un enero de muy poca demanda.
Por su parte, en febrero, el segmento de “maderas y muebles” se retrajo 10% anual a precios constantes y 3% en la comparación intermensual. Para los primeros dos meses del año acumula una baja interanual de 24,6%.
Mientras que “metálicos, maquinarias, equipos y material de transporte” tuvo una contracción de 15,2% anual a precios constantes en febrero y del 4,9% en la comparación intermensual. En los primeros dos meses del año acumula una caída de 27,9% en relación con el mismo período del año pasado.
Por último, entre los sectores relevados por CAME, “productos químicos y plásticos” contrajo su actividad un 23,1% anual en febrero, y 6,2% en la comparación intermensual. Con ese resultado, en los primeros dos meses del año acumula una baja de 31,2% frente al mismo período del año pasado.
En tanto que el rubro “papel, cartón, edición e impresión” experimentó una marcada caída de 24,6% anual a precios constantes en febrero y acumula un descenso de 26% en el primer bimestre del año. Al respecto, el informe explica que hubo un deterioro significativo en la cadena de pagos y más problemas para cobrarle al cliente. Eso, sumado a los incrementos en los costos operativos, deterioraron la rentabilidad de la actividad.
Frente a la falta de demanda, las industrias tuvieron dificultades para trasladar los mayores costos a precios, en un mercado de consumo que crece lento.