Qué determinó la autopsia del cuerpo de Agostina Vega
El trabajo realizado por los médicos forenses permitió despejar varias incógnitas que habían surgido durante la búsqueda de la adolescente. Según trascendió, el informe confirmó:
- Que la muerte fue provocada por asfixia.
- Que existieron signos compatibles con abuso sexual.
- Que los restos presentaban cortes realizados con arma blanca.
- Que el desmembramiento ocurrió después del fallecimiento.
- Que no se detectaron lesiones graves en órganos internos.
Los resultados son considerados fundamentales porque permiten reconstruir con mayor precisión la secuencia de los hechos y sostener la hipótesis principal que maneja el fiscal Raúl Garzón.
La reconstrucción de las últimas horas de Agostina Vega
De acuerdo con la investigación judicial, Agostina ingresó el 23 de mayo a la vivienda de Claudio Barrelier, ubicada sobre calle Juan del Campillo, en barrio Cofico. Las cámaras de seguridad registraron el ingreso de ambos al domicilio, pero nunca captaron a la adolescente saliendo del lugar.
La hipótesis fiscal sostiene que entre esa noche y la madrugada siguiente ocurrió el ataque, que terminó con la muerte de la joven dentro de la propiedad.
Posteriormente, el acusado habría mantenido oculto el cuerpo durante varias horas mientras planificaba cómo eliminar las pruebas.
El traslado al descampado del cuerpo al descampado
Los investigadores creen que el lunes posterior a la desaparición, Barrelier cargó los restos en un Ford Ka perteneciente a una mujer de su entorno y los trasladó hasta un extenso descampado ubicado en barrio Ampliación Ferreyra.
Ese predio, de aproximadamente 240 hectáreas, se encuentra a más de 10 kilómetros de la vivienda del acusado y fue señalado por las pericias telefónicas y los registros de cámaras de seguridad como uno de los puntos clave de la investigación.
Allí, según la reconstrucción judicial, los restos fueron enterrados con el objetivo de evitar que fueran encontrados.
El perro que cambió la investigación
El hallazgo de los restos fue posible gracias al trabajo de un perro especializado en búsqueda de personas fallecidas. Durante los rastrillajes, el animal marcó un sector cercano a una alcantarilla donde aparentemente no existían señales visibles de excavaciones recientes.
Los investigadores creen que las lluvias registradas en los días posteriores al crimen ayudaron a borrar cualquier indicio superficial.
A partir de esa señal, los equipos de búsqueda excavaron en la zona y encontraron restos humanos que luego fueron identificados como pertenecientes a Agostina.
La pregunta que todavía busca responder la Justicia, ¿lo hizo solo?
A pesar de los avances que aportó la autopsia, la causa aún mantiene varios interrogantes abiertos. Uno de los principales es determinar si Claudio Barrelier actuó completamente solo o si recibió algún tipo de colaboración después del crimen.
Por el momento, el fiscal Garzón sostiene que no existen elementos suficientes para imputar a otras personas como coautoras del homicidio. Sin embargo, sí se investiga la posibilidad de maniobras de encubrimiento.
En ese contexto, la Justicia analiza especialmente el rol de la propietaria del Ford Ka utilizado para trasladar los restos y otras personas que se encontraban en la vivienda durante las horas en que se habría cometido el crimen.