Para De Vincenzi, "lo importante (en este contexto) es ver cómo va a responder el Estado en cuanto a la Ley de Contrato del Trabajo, que hace hincapié en las horas trabajadas y no tanto en los objetivos".
"Tenemos que cambiar la cultura en nuestras PyMES y ajustar las reglamentaciones. La jurisprudencia tiene que actualizarse en línea con las situaciones que están sucediendo y están por venir", enfatizó.
Y subrayó: "en la actualidad hay un montón de cosas que tenemos que rever como sociedad, porque tampoco nuestras casas están preparadas para funcionar como oficinas, especialmente desde lo tecnológico".
Al ser consultado sobre los resultados de un relevamiento dentro del programa de opinión pública sobre informática de la UAI, el decano detalló: "Detectamos que el 76% de la gente que trabaja en el AMBA lo hace desde sus casas y necesita imperiosamente Internet".
"Un 66% de ese universo ve esto como algo positivo", aclaró De Vincenzi.
Pero puntualizó: "respecto de la implementación de los robots en las empresas, el 56% de los consultados nos dijo que estaban preocupados por una posible reducción de las fuentes de trabajo".
"Los robots ya están conviviendo con nosotros. Cuando vamos al banco ya no nos atiende más una recepcionista, nos recibe una computadora que nos orienta y nos dice todo lo que tenemos que hacer", argumentó el experto.
"Lo mismo cuando el hago el check-out en el supermercado y pago con Mercado Pago sin tener que hacer la fila", añadió.
En ese sentido, De Vincenzi destacó: "las tecnologías generan mucho más trabajo. Lo que pasa es que el mercado laboral requiere una reconversión en los trabajos rutinarios y mecánicos. Cambia la función de los trabajadores".
"Hay que usar pero no abusar de la tecnología. Tiene que estar humanizada y servir para mejorar las relaciones entre las personas", recomendó el investigador de la UAI.
"Hoy el analfabetismo no se mide solamente en saber leer y escribir, sino también en poder acceder a la tecnología", concluyó.