El equipo de Red podría examinar la red y no encontrar ninguna alarma, mientras que el equipo de servidores, al revisarlos, tampoco detectaría ningún problema.
Sin embargo, al contar con una solución que permita el monitoreo de la experiencia del usuario, la situación cambia drásticamente. "La solución de observabilidad rastreará cada paso del proceso, desde la acción del usuario en la web hasta el servidor de procesamiento. En el momento en que se detecta una sobrecarga de solicitudes o cualquier problema en el flujo de datos, la herramienta de observabilidad proporciona una alerta instantánea, permitiendo una respuesta rápida y eficaz por parte del equipo de TI”, cuenta García.
Y agrega: “Esta capacidad de observación completa y contextual es esencial para identificar y resolver problemas en tiempo real, asegurando una mejor experiencia para los usuarios y un funcionamiento sin problemas de los sistemas críticos".
El cliente final en la mira
Las soluciones de observabilidad no solo benefician a las organizaciones, brindándoles un control más completo y eficaz de sus sistemas tecnológicos, sino que también tienen un impacto positivo en el cliente final.
Los consumidores de servicios digitales, como aplicaciones de pagos o plataformas de transacciones en línea, tienen cada vez menos tolerancia a los fallos digitales. Cuando una organización experimenta problemas en su aplicación o sitio web, los clientes tienden a ser muy propensos a buscar alternativas. Aquí es donde la observabilidad desempeña un papel crucial, aunque el cliente quizás no se dé cuenta de ello directamente.
Por su parte, este tipo de soluciones permiten anticiparse a los problemas y, en muchos casos, resolverlos antes de que afecten la experiencia del cliente o, en caso de que surjan problemas, acelerar significativamente su resolución. Esto ayuda a retener a los clientes, manteniendo su confianza y fidelidad, ya que disfrutan de servicios más confiables y sin interrupciones.
A su vez, la necesidad de este tipo de soluciones no se limita únicamente a empresas tecnológicas. En la actualidad, diversas industrias, como la banca y las finanzas, reconocen la importancia de mantener servicios digitales de alta calidad.
Además, la convergencia entre los sectores tradicionales y las tecnologías de la información se ha vuelto cada vez más común, lo que resalta la relevancia de una observación proactiva en diversos campos. Incluso en el sector público, la monitorización proactiva de los servicios digitales es esencial para garantizar una experiencia eficiente y confiable para los ciudadanos.