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El Social Commerce es una de las tendencias que más creció en los últimos años.
Es innegable que el e-commerce modificó significativamente las dinámicas de compra y no se limita al Social Commerce. El auge de las apps y los marketplaces donde existe una amplia variedad de productos muestran altas tasas de crecimiento y ventajas competitivas especialmente cuando las variables vinculadas a la entrega y disponibilidad garantizan la satisfacción y concreción de la compra.
Otros drivers del comercio online a tener en cuenta: precio y comodidad.
Tanto el ecommerce como el social commerce comparten como principal driver la búsqueda de Precio -un tercio de los encuestados, lo mencionó como su principal motivación de uso-, seguido por la comodidad.
Particularmente, para quienes eligen el Social Commerce también cobra una alta relevancia la interacción y confianza con el vendedor así como la cercanía.
Según este mismo relevamiento, la inmediatez y el envío a domicilio es particularmente más relevante para quienes eligen el e-commerce.
Las decisiones de compra no son aisladas sino que vienen acompañadas.
Casi 3 de cada 4 usuarios de plataformas sociales las utiliza para seguir marcas o investigar sobre sus productos. Algo más de la mitad de los usuarios de internet investiga de manera online sobre las marcas y productos antes de realizar una compra, y casi la mitad de los usuarios utilizan las RRSS cuando buscan información sobre marcas.
Está claro que la decisión de compra se anticipa de manera online.
El rol de los influencers y las redes sociales
Por otro lado, un 21% de los usuarios de internet en el mundo, reconocen seguir a influencers o expertos en las RRSS, confirmando el gran potencial entre contenido en RRSS y generación de tráfico a las tiendas online. Uno de los drivers más destacados es la simplicidad del social commerce. 8 de cada 10 usuarios lo destacan, y casi 7 de cada 10 confirma haber llegado a una tienda online a través de las RRSS.
Esta práctica “común” se consolidó como hábito. “Anticipar la compra” utilizando las plataformas online para comparar precios, lo que los hace aún más relevantes en las economías inflacionarias y ante un consumidor cada vez más experto, demandante e informado es una acción ya establecida por los consumidores.
Todo esto se da en el marco de una nueva lógica de abastecimiento para los hogares, cada vez más restringidos en administración de recursos, tiempo y mayores responsabilidades.
El objetivo: una compra inteligente
Por ello, la compra inteligente gana adeptos ya que puede resolverse, si la experiencia es buena, en unos pocos minutos vs la compra offline.
Los canales físicos siguen siendo referencia para informarse especialmente sobre productos de consumo masivo mientras los canales digitales y particularmente las redes sociales alcanzan interesantes niveles de penetración como referentes, y grandes influenciadores de las compras -especialmente en indumentaria, decoración y cosmética-.
La experiencia de compra cambió: el online anticipa la elección. La experiencia de compra comienza antes y termina después, con la llegada del producto de manera satisfactoria.
Bajo este contexto, las empresas se ven exigidas a diseñar además una estrategia de e-commerce que obliga a pensar en una estrategia omnicanal que acompañe todo el journey del consumidor.
Las marcas tienen una interesante oportunidad y desafío para destacarse ante la comparativa, brindar una buena experiencia acorde a cada canal e impulsarse a través del ecommerce, una industria que crece a gran velocidad y que encuentra consumidores dispuestos a la compra como nunca antes.