“Vine a hacer un curso de teatro de un mes y me terminé quedando. Estudié actuación dos años en Strasberg y después conseguí una beca para estudiar dirección en The New School, donde me gradué en 2019. Desde entonces, me dediqué al diseño de video escénico y trabajé en varias propuestas como directora de proyección”, cuenta.
Su labor es el video escénico, es decir, las proyecciones y videos que se ven en pantallas gigantes, durante un concierto de música; solo que Stefanía lo hace específicamente para obras teatro.
Una profesión innovadora en el teatro
En 2019, vivía con una directora argentina, Tatiana Pandiani, quien le dio la primera oportunidad de hacer diseño de video en un contexto profesional, para un musical llamado Azul. “Después de esa experiencia, Tatiana me contrató para su segunda obra que fue a un festival y ahí la gente empezó a conocer mi trabajo”, recuerda.
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Stefanía Bulbarella, de Argentina a la calle Broadway. (Foto S. B. Designs)
Sin embargo, como ocurre con muchos profesionales independientes, su actual campo profesional fue un descubrimiento casual. “La verdad que antes no estaba muy familiarizada con el tema, lo descubrí sin querer en la facultad, en una clase obligatoria llamada Tecnologías Creativas que mezclaba tecnología, video para teatro y programación de sonido para visuales”, reconoce la argentina; quien asegura que se veía “más para dirigir”.
Después de los primeros pasos la contratan para hacer pequeños proyectos, en teatros de 20 personas, lo que sería el teatro independiente, algo así como el “off off Broadway”. “El teatro profesional acá, es el off Broadway, donde trabajo mayormente, y después está Broadway, que sería la liga de las estrellas, lo máximo a lo cual podés aspirar”, explica.
El video escénico como profesión
Al comenzar el 2023, la artista argentina ya es su propia jefa en Stefanía Bulbarella Designs, donde cuenta con un equipo de 3 o 4 profesionales que rotan según los proyectos en los que trabaja.
Actualmente, tiene contrato hasta octubre, pero por lo general se dedica a una o dos obras por mes, donde se encarga de diseñar videos junto a animadores de contenidos y programadores.
Sin embargo, la gran oportunidad llegó durante la pandemia. “Esa situación me dio un gran envión, porque al estar cerradas las salas surgió el teatro virtual, por Zoom. Ahí me empezaron a llamar y, de repente, estaba trabajando online con teatros más grandes”, comenta.
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Diseño de video de la obra "Space Dogs" (Foto S. B. Designs)
Pero a las casualidades hay que ayudarlas y, por eso, durante aquel tiempo, Stefanía también aprovechó para escribirle a profesionales de su rubro que admiraba, para conocer su método de trabajo y recibir algún consejo. “Conseguí mails de diseñadores que siempre admiré y les escribí para juntarnos a conversar, en un momento en que la gente tenía tiempo; y tuve la suerte de juntarme a tomar un café virtual con grandes como Peter Nigrini, Lucy Mackinnon y Alex Basco Koch”, relata.
Entonces, cuando el teatro volvió a la normalidad, logró asistir a algunos de esos maestros que, poco a poco, empezaron a recomendar su trabajo hasta que, en 2022, hizo su primera obra en Broadway, como asistente de Mackinnon.
Ese mismo año, la joven también hizo una obra con Alex Basco Koch, llamada Space Dogs, donde co-diseñaron un musical con mucho video y por el que recibieron nominaciones a los premios Outer Critics Circle Award y Drama Desk Award, donde compitieron con millonarias obras de Broadway y en los que Stefania era la única presencia femenina. “Fue una experiencia increíble porque tenía muchas ganas de trabajar con Alex y la posibilidad de co-diseñar con él fue un sueño cumplido”, reconoce.
Próximos pasos en el video escénico
Ya más asentada en el ambiente y consolidada en su profesión, la diseñadora argentina se imagina dando un salto, por ejemplo, al mundo de la música: “Mi foco por ahora está en el teatro, pero sueño con poder trabajar en grandes recitales porque estudié música desde chiquita en el conservatorio y me encantaría esa posibilidad”.
De momento, mientras disfruta de la felicidad por cumplir “el sueño de su vida en Broadway”, piensa en seguir creciendo con su emprendimiento personal, pese a que las condiciones del mercado se reducen cada vez más.
“Ojalá pueda seguir haciendo obras de teatro para siempre, aunque es verdad que el público en las salas es cada vez menos. A veces, ir al teatro y ver que la sala no se llena duele un poco, está sufriendo mucho la industria, sobre todo después de la pandemia”, asegura.
De cualquier manera, Stefanía imagina su futuro trabajando en lo que la apasiona: el diseño de video escénico. “Me encantaría trabajar en Europa, Londres o Berlín, también en Australia; sueño con poder recorrer el mundo con las obras. Pero el próximo paso, sin dudas, será un musical en la calle Broadway”, pronostica en el final de la entrevista.