Y para dejar el mejor de los recuerdos de don Eduardo Leiva, dejó bien claro que su papá fue el gran impulsor de su carrera. "Nunca recibí un no de mi viejo. Era el que nos llevaba a todos arriba del auto con los instrumentos. Su auto que no era muy grande. Nunca fue de decirme lo que hacia mal. Pero me acompañaba cuando yo reconocía mis errores. Y me doraba la píldora cuando yo lo necesitaba”
En tanto cuando una de las angelitas le consultaron si pudo despedirse de su padre que murió en Tandil, sorprendió su relato pleno de amor. “Tuve la oportunidad de ir a despedir a mi viejo. Habíamos ido una semana antes a verlo cuando los médicos nos habían dicho que no había mucho más para hacer. Mi papá tuvo Covid pero antes de fallecer le hicieron el test y le había dado negativo. Entonces nos pudimos despedir con todos los protocolos. Era importante para nosotros como familia...” Y conmovida detalló: “No tuve nada pendiente con él, gracias a Dios. Le dijimos que lo amábamos, que lo estábamos esperando, pero que ya era mucho... Era demasiado. No era merecido... Para nada”, contó.