Las quejas apuntan, además, a presuntas irregularidades en la modalidad de evaluación, la negativa a rendir finales como condicionales y la falta de instancias de revisión de exámenes. “Nos niegan el derecho a ver nuestras evaluaciones y tenemos que conformarnos con la palabra de los docentes cuando nos dicen que estamos desaprobados”, denunciaron.
En varios casos, los alumnos aseguran que la diferencia entre aprobar y desaprobar fue mínima. “Preguntamos si podían revisar y nos respondieron que ellos también pueden equivocarse”, señalaron.
Para los estudiantes, la situación configura un “abuso de poder” y un “freno al avance académico” de los futuros profesionales. También remarcaron una desigualdad respecto a otras carreras de la UNLP: “En Obstetricia, cuando vence una materia ya aprobada, no existe la posibilidad de revalidarla. Eso nos obliga a recursar todo, aun cuando ya cumplimos con los contenidos”.