La particularidad es que el cantante cumplió parte de esa condena detenido y luego continuó bajo prisión domiciliaria, una situación que se dio durante la pandemia.
“El antecedente es de 6 años de prisión: estuvo 6 meses detenido y después con prisión domiciliaria”, explicó Mónaco al analizar la situación judicial del artista.
Según el análisis realizado en el programa, ese antecedente podría tener peso en caso de que la Justicia determine una nueva condena, ya que la existencia de una condena previa puede modificar el escenario para una eventual pena.
La historia judicial de Callejero Fino comenzó cuando todavía era muy joven. Tenía 20 años cuando recibió la condena por robo doblemente agravado, mucho antes de convertirse en uno de los nombres más conocidos de la música argentina.
Gustavo Méndez recordó además que el artista atravesó parte de ese período bajo arresto domiciliario con monitoreo electrónico y que fue precisamente durante esa etapa cuando comenzó a desarrollar con mayor intensidad su carrera musical.
“Durante ese período de cumplimiento de arresto domiciliario comenzó a dedicarse de lleno a la música”, explicó el periodista.
El cambio fue vertiginoso. Mientras cumplía la condena en su domicilio, empezó a escribir canciones y a difundirlas desde su casa, hasta convertirse en uno de los referentes del género.
Méndez incluso recordó una de las situaciones más llamativas de aquella época: el cantante hacía música desde su vivienda y sus canciones se escuchaban desde la calle, antes de transformarse en éxitos.
“Él hacía las canciones en la puerta de su casa estando detenido con tobillera, y la gente escuchaba en la calle sus canciones que después terminaban siendo hits”, relató.
El pasado judicial terminó conviviendo con el crecimiento explosivo de su carrera. Callejero Fino pasó de cumplir una condena bajo monitoreo electrónico a convertirse en uno de los artistas más convocantes de la escena urbana.
Finalmente, según la información expuesta en el programa, obtuvo su libertad definitiva el 2 de junio de 2022. Poco después llegaría uno de los momentos más importantes de su carrera: el Luna Park.
“Salió de la tobillera electrónica de una prisión domiciliaria al Luna Park”, resumió Méndez al recordar aquella transformación. Ahora, varios años después, su pasado judicial vuelve a aparecer en el centro de la escena tras la nueva detención.
La situación genera especial expectativa porque, además del episodio actual, la Justicia deberá tener en cuenta los antecedentes y la condena que ya cumplió el artista, un elemento que podría influir en las decisiones que se tomen sobre su libertad.
Por el momento, el caso continúa bajo investigación y será la Justicia la que determine cuál es su situación procesal y si corresponde que permanezca detenido o pueda recuperar la libertad.
Detuvieron al cantante Callejero Fino en Tigre