Para Cam, el cambio ya está en marcha: más mujeres opinando, trabajando y viviendo el fútbol desde distintos lugares. En ese camino, también destaca el crecimiento del fútbol femenino, al que considera merecedor de mayor visibilidad y respeto. “El fútbol no es solo de los hombres, es de cualquiera que lo sienta”.
Lejos de las redes, su ancla está en su círculo cercano. “Mis amigos son los que me contienen y con quienes comparto todo. Las redes muestran una parte, pero la vida real es otra cosa. Hay días buenos y días difíciles”.
Su trabajo en plataformas de contenido para adultos también aparece atravesado por esa dualidad. “La gente ve lo de afuera, pero no siempre el desgaste. Se opina mucho sobre vos, sobre tu cuerpo, sobre tus decisiones”.
Aun así, lo define como un camino elegido. “No es color de rosa, pero tampoco me gusta ponerme en víctima. Es un trabajo como cualquier otro, con cosas buenas y difíciles”.
En ese contexto, aprendió a poner límites claros. “La palabra clave es respeto. Nadie tiene derecho sobre vos. Yo elijo qué mostrar y qué no”.
También reconoce que la exposición puede generar momentos de soledad. “A veces pasa, porque mucha gente se queda con una imagen. Por eso trato de separar mi trabajo de mi vida personal”.
A las chicas que ven este mundo como una salida rápida, les deja una advertencia clara: “No lo vean como algo fácil. Hay que pensar en la exposición, en los límites y en cómo te puede afectar”.
Su consejo principal es directo: “Que no entreguen el control de su imagen ni de sus decisiones”.
En paralelo, Cam está en una etapa de evolución creativa. Busca ampliar su contenido y no quedarse siempre en lo mismo. Le interesa sumar vlogs de viajes, experiencias y momentos más reales de su día a día. “Siento que repetir siempre el mismo formato puede aburrir, tanto a la gente como a una misma”.
Esa búsqueda también se refleja en sus streams semanales con invitados, un espacio que viene creciendo y donde se muestra desde un lugar más espontáneo. “Es otra forma de conectar, más relajada, más real”.