La lista base incluye pollo, arroz, lentejas cocidas, papas, batatas, cebollas, zanahorias, morrones, zapallitos, berenjena, tomates, huevos, una tapa para tarta, choclo, queso cremoso o mozzarella, tomate triturado, aceite y condimentos como sal, pimienta, pimentón, orégano, ají molido, perejil fresco y limón.
Recetas base para combinar durante la semana
Pollo al horno con papas y verduras. Es la preparación principal de la tanda. Se cocina 1 kilo de pollo con papas, zanahorias, morrón y cebolla. Todo se condimenta con aceite, pimentón, orégano, sal, pimienta y jugo de limón. Va al horno a 200 ℃ durante 50 a 60 minutos, hasta que el pollo esté bien cocido y las verduras tiernas. Una parte puede quedar entera y otra desmenuzada para usar en otras comidas.
Arroz salteado con verduras, pollo y huevo. Primero se cocina el arroz en agua con sal y se deja enfriar para que los granos queden más sueltos. En una sartén amplia se saltean cebolla, zanahoria, morrón y zapallito. Luego se agrega pollo cocido desmenuzado, pimentón, sal y pimienta. Se incorporan huevos en el centro de la sartén, se revuelven hasta cocinar y finalmente se suma el arroz. Un poco de perejil fresco completa el plato.
Ensalada de lentejas con huevo y verduras. Las lentejas aportan fibra y proteína, y pueden usarse ya cocidas o prepararse desde secas con remojo previo. Se mezclan con tomate, morrón, cebolla y zanahoria en cubos. Los huevos se hierven durante 10 minutos, se pelan y se cortan en cuartos. Para que la ensalada se conserve mejor, conviene guardar el aderezo de aceite, limón, sal y pimienta por separado y agregarlo al momento de comer.
Tarta de verduras, choclo y queso. Es una opción práctica para porcionar. Se saltean cebolla, morrón, zapallitos y berenjena hasta que estén tiernos y pierdan parte de su líquido. Después se suma choclo y se deja enfriar. Aparte, se baten huevos con sal, pimienta y orégano, y se mezclan con las verduras. El relleno se coloca sobre una tapa de tarta con queso en cubos y se hornea a 190 ℃ entre 35 y 40 minutos. Es importante dejarla enfriar antes de cortarla para que quede firme.
Salsa de tomate casera. Una salsa simple puede acompañar arroz, fideos, polenta, pollo o verduras. Se prepara con tomate triturado, cebolla, morrón, zanahoria rallada, aceite y condimentos como pimentón, orégano y ají molido. Tenerla lista permite transformar una guarnición básica en un almuerzo más completo.
Cómo aprovechar mejor las preparaciones
El mayor beneficio de este método está en la variedad. Con los mismos ingredientes se pueden armar platos distintos: pollo con papas, arroz salteado, ensalada de lentejas, porciones de tarta o una base con salsa. Para que funcione, conviene enfriar las preparaciones antes de guardarlas y separar en recipientes individuales o por componentes.
Planificar una tarde de cocina no requiere recetas complejas, sino orden. Al cocinar bases versátiles, la semana queda encaminada y cada almuerzo puede resolverse con menos tiempo, menos desperdicio y más control sobre lo que se come.