Para quienes buscan una alternativa casera a las galletitas saladas industriales, estas crackers de calabaza y harina de garbanzo se presentan como una opción simple, nutritiva y versátil.
Para quienes buscan opciones caseras más saludables y sin ultraprocesados, estas crackers de calabaza y harina de garbanzo se convierten en una alternativa simple, nutritiva y deliciosa.

Para quienes buscan opciones caseras más saludables y sin ultraprocesados, estas crackers de calabaza y harina de garbanzo se convierten en una alternativa simple, nutritiva y deliciosa.
Para quienes buscan una alternativa casera a las galletitas saladas industriales, estas crackers de calabaza y harina de garbanzo se presentan como una opción simple, nutritiva y versátil.
Con pocos ingredientes y sin aditivos, esta preparación, que se encuentra en el canal de YouTube Recetas de Gri, puede funcionar como snack o acompañamiento de comidas.
(Basados en una taza medidora de 250 ml)
Preparar el puré: cocinar la calabaza hervida, al vapor o al horno hasta que esté bien tierna. Retirar la cáscara y pisarla hasta obtener un puré liso y homogéneo.
Condimentar la mezcla: colocar el puré en un recipiente y agregar la sal, el orégano y los condimentos elegidos. Mezclar para integrar los sabores.
Formar la masa: incorporar la harina de garbanzo de manera gradual mientras se mezcla y amasa. Continuar hasta obtener una masa suave, tierna y que no se adhiera a las manos.
Dejar reposar: dejar descansar la masa durante 20 minutos.
Estirar la masa: colocar la masa entre dos láminas de plástico o film y estirar con un rodillo hasta lograr el grosor deseado. Cuanto más fina, más crocantes serán las crackers.
Agregar las semillas: distribuir dos cucharadas de semillas de sésamo sobre una cara de la masa y presionar suavemente (puede ser con un rodillo). Dar vuelta y repetir del otro lado con el resto.
Cortar las piezas: retirar el plástico superior y cortar en formas cuadradas, rectangulares o triangulares según preferencia.
Hornear: colocar en una bandeja previamente aceitada o con papel manteca. Hornear en horno precalentado a 200 °C durante 10 minutos y luego cocinar aproximadamente 20 minutos, hasta que estén doradas y crocantes.
Una de las ventajas de esta receta es su flexibilidad. La harina de garbanzo puede reemplazarse por harina de avena, arroz integral o trigo sarraceno.
El puré de calabaza puede sustituirse por boniato (batata) o zanahoria. Las semillas de sésamo pueden cambiarse por otras de calabaza o de girasol.