Es que la jefa del joven mexicano no lo tomó como un chiste, sino que creyó que lo estaba diciendo en serio. Por ese motivo, lo invitó a avanzar con todas las formalidades que exigen una renuncia en cualquier empleo en relación de dependencia. “Ok, perfecto, sin problema. El viernes me avisas para que pases a recursos humanos a firmar la papelería”, le manifestó su superior luego de escuchar la “broma”.
Al ver que todo iba en serio, el joven mexicano les dijo que se trataba de una broma por el Día de los Inocentes. Evidentemente, a la jefa no le gustó nada lo que había hecho y su respuesta fue lapidaria: “Qué triste. Nosotros somos una empresa seria, no te preocupes, igual el viernes te espero para firmar los papeles”.