Al enfrentarse a la docente, la mujer no tuvo otra alternativa más que confesar sus actos malintencionados con el menor. Al enterarse de este accionar, los responsables del establecimiento despidieron a la mujer. Sin embargo, muchos padres y empleados afirmaron que podría haber sido un malentendido.
“No había nada por lo que sembrar el pánico, pero los padres consideraron que era necesario hacerlo”, afirmó la directora de la Institución. “Aparentemente tienen algún tipo de interés propio para promover esta ‘situación ridícula’”, continuó.
El jefe del Comité de Investigación de la Federación Rusa, Alexander Bastrykin, dio las instrucciones correspondientes al Comité de Investigación para que organizara una investigación contra el profesor.