La lavandina también presenta un alto poder corrosivo sobre los metales, por lo que puede afectar elementos como griferías, desagües y distintos accesorios, tanto en la cocina como en el baño.
El especialista también advierte sobre la toxicidad de la lavandina en concentraciones elevadas. La inhalación de los vapores que emana puede provocar problemas respiratorios significativos.
Cómo se debe usar correctamente la lavandina
En caso de utilizar lavandina, Fernández señala que debe emplearse siempre diluida, respetando estrictamente las proporciones indicadas por el fabricante en el envase.
Como alternativa, recomienda reemplazarla por productos desinfectantes menos agresivos. En particular, sugiere el uso de amonio cuaternario de quinta generación, al considerarlo efectivo para la desinfección y menos dañino para las superficies y la salud.