También hubo quienes refutaron la teoría con citas bíblicas. Recordaron el pasaje de Mateo 24:36, donde se advierte que “nadie sabe ni el día ni la hora”. Esa misma idea fue utilizada como argumento para poner en duda la validez de cualquier calendario apocalíptico.
Otras profecías del fin del mundo que fallaron
No es la primera vez que circulan este tipo de anuncios. A lo largo de los siglos, distintas corrientes religiosas y culturales marcaron fechas que, llegado el día, no tuvieron ningún correlato con la realidad. Entre las más recordadas se destacan:
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Los mayas (2012): según la interpretación de su calendario, el 21 de diciembre de 2012 se produciría un “fin del ciclo” que muchos interpretaron como el fin del mundo. La fecha llegó y no ocurrió nada.
William Miller (1844): este predicador bautista en Estados Unidos afirmó que Cristo regresaría en octubre de ese año. Miles de seguidores lo esperaron en lo que se conoció como el “Gran Chasco”, pero la profecía nunca se cumplió.
Harold Camping (2011): el evangelista estadounidense predijo el “rapto” para el 21 de mayo de 2011 y, al no cumplirse, lo pospuso para octubre de ese mismo año. La fallida atrajo una fuerte cobertura mediática mundial.
Testigos de Jehová: a lo largo de su historia, anunciaron varias fechas concretas para el Armagedón (1874, 1914, 1925 y 1975, entre otras) que luego debieron rectificar.
Nostradamus: aunque sus escritos son más interpretativos, muchas de sus supuestas profecías sobre el “fin del mundo” se reinterpretaron para años puntuales (como 1999) sin ningún resultado.